lunes, 12 de abril de 2010

Lo que la Biblia Enseña Acerca del Cabello

Por Julio César Clavijo Sierra


Para la inmensa mayoría de las personas que se catalogan como cristianas, los pasajes bíblicos relacionados con el cabello no tienen ningún significado para el día de hoy, y enseñan que no se deben tomar literalmente sino que se les debe dar un significado simbólico debido a que según ellos, Dios no mira lo externo sino lo interno del hombre. Sin embargo la Biblia nos enseña que Dios no mira solamente lo interno sino también lo externo, pues lo externo debe ser un reflejo de la santidad interior que vive todo cristiano verdadero.

Justamente, antes de dar estas enseñanzas el apóstol Pablo dice:

"Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. Os alabo, hermanos, porque en todo os acordáis de mí, y retenéis las instrucciones tal como os las entregué" (1. Corintios 11:1-2)

A continuación se presenta un cuadro donde se muestra de manera resumida algunos puntos importantes en la doctrina bíblica del cabello establecida por Dios para el periodo de la gracia o de la Iglesia (Nuevo Testamento).

El Cabello en el hombreEl Cabello en la Mujer
1. Un hombre que quiera vivir en santidad, debe mantener el cabello tal y como lo establece la Palabra de Dios, porque si un hombre ama a Dios debe guardar la Palabra de Dios. Si alguien dice que ama a Dios y no guarda sus mandamientos es mentiroso (1. Juan 2:3-4, 1. Juan 2:15, Juan 14:15, 14:23)1. Una mujer que quiera vivir en santidad, debe mantener su cabello tal y como lo establece la Palabra de Dios, porque si una mujer ama a Dios debe guardar la Palabra de Dios. Si alguien dice que ama a Dios y no guarda sus mandamientos es mentiroso (1. Juan 2:3-4, 1. Juan 2:15, Juan 14:15, 14:23)
2. El cabello de los hombres cristianos, es una de las marcas que Dios usa para distinguir a los hombres de su iglesia de los hombres de las falsas iglesias (1. Corintios 11:16). Dios siempre ha insistido en que su pueblo se separe del mundo. Los cristianos como un pueblo escogido debe mantener puntos de separación tanto externos como internos.2. El cabello de las mujeres cristianas, es una de las marcas que Dios usa para distinguir a las mujeres de su iglesia de las mujeres de las falsas iglesias (1. Corintios 11:16). Dios siempre ha insistido en que su pueblo se separe del mundo. Los cristianos como un pueblo escogido debe mantener puntos de separación tanto externos como internos.
3. El cabello de los hombres debe demostrar una conducta modesta, casta y respetuosa (1. Pedro 3:2). La modestia y el respeto, no excluyen el aseo y la buena presentación, por el contrario los reafirman. El hombre no debe tener peinados ostentosos (1. Pedro 3.3)3. El cabello de la mujer debe demostrar una conducta casta y respetuosa (1. Timoteo 2:9, 1. Pedro 3:2). La modestia y el respeto, no excluyen el aseo y la buena presentación, por el contrario los reafirman. La mujer no debe tener peinados ostentosos (1. Pedro 3.3)
4. El cabello corto de un hombre es un símbolo de su autoridad. El hombre es un tipo de Cristo (Efesios 5:22), así el cabello corto del hombre da testimonio de la autoridad que Cristo tiene sobre la iglesia. (1. Corintios 11:7)4. El Cabello largo de una mujer es una muestra de su sumisión a la autoridad. La mujer es un tipo de la Iglesia (Efesios 5:22-32), y su cabello largo es un testimonio de la sumisión de la iglesia a Cristo
5. El cabello corto de un hombre, le recuerda que él es ante Dios el representante de toda la raza humana (Génesis 1:26, 1. Corintios 11:7)5. El cabello largo de una mujer, le recuerda que ella procedió del varón y que fue creada por causa del varón (Génesis 2:22, 1. Corintios 11:8-9)
6. La naturaleza le enseña que debe tener cabello corto (1. Corintios 11:14)6. La naturaleza le enseña que debe tener el cabello largo, en vez de tener el cabello corto o la cabeza rapada (1. Corintios 11:15)
7. Es uno de los métodos que Dios usa para mantener una distinción externa entre el varón y la hembra (Deuteronomio 22:5)7. Es uno de los métodos que Dios usa para mantener una distinción entre el varón y la hembra
8. Un hombre que ora o profetiza con su cabeza cubierta deshonra a su cabeza (autoridad), que es Cristo (1. Corintios 11:4)8. Una mujer que ora o profetiza con su cabeza descubierta deshonra a su marido y a Cristo (1. Corintios 11:5, 11:13)
9. Es una lástima que un hombre destruya su santidad con el mismo cabello que debe ser mas bien una señal de santidad. 9. El cabello largo en una mujer es su cubierta, y los ángeles están mirando para ver si ella tiene esa señal de consagración en su cabeza, para ver si ella está consagrada delante de Dios o si por el contrario se está rebelando tal como lo hizo Satanás. (1. Corintios 11:10). Es una lástima que una mujer destruya su santidad con el mismo cabello que debe ser mas bien una señal de santidad.
10. En un hombre el cabello largo es una vergüenza, mientras que el cabello corto es señal de su gloria (1. Corintios 11:7)10. En una mujer el cabello corto es una vergüenza. Estar así es lo mismo que si se hubiera rapado (que si estuviera totalmente calva). Por el contrario, el cabello largo es señal de su gloria (1. Corintios 11:6-7)

La enseñanza de los apóstoles Pedro y Pablo no es sólo figurada sino real aún para nuestros días. Ellos dieron instrucciones acerca del cabello para los cristianos de todos los tiempos, a fin de que todos nosotros las obedeciéramos siempre. El versículo de 1. Corintios 11:2 nos enseña que debemos obedecer estas enseñanzas tal y como nos las entregó el apóstol y el versículo de 1. Corintios 11:16 nos enseña que no debemos ser contenciosos.

No podemos ignorar, desechar o tomar de manera ligera a 1. Corintios 11:1-16, pues de lo contrario estaríamos obligados a hacer lo mismo con el resto del capítulo 11 que da instrucciones acerca de la Santa Cena.

No debemos animar a nadie a desobedecer, nuestro trabajo como miembros de la Iglesia es invitar a los creyentes a obedecer la Palabra de Dios.

En algunas ocasiones los hermanos y las hermanas desobedecen este principio bíblico relacionado con el cabello, porque no han recibido enseñanzas serias que les indiquen la importancia de esta doctrina y por eso no le han dado el valor que se merece. No basta con decir simplemente - "el hombre debe llevar el cabello corto y la mujer debe llevar el cabello largo" - sino que se debe enseñar esta doctrina de manera detallada y precisa pues así tendremos la seguridad de obedecer la Palabra de Dios.

Existe cierta polémica, en el sentido de si una mujer cristiana debería cortar las puntas de su cabello o emparejarlo. La experiencia nos enseña que una mujer puede cortar su cabello y aún así mantenerlo largo. No debemos perder de vista que uno de los puntos importantes de 1. Corintios 11:1-16 es la diferenciación entre los sexos, por eso aunque la Biblia no da medidas (o longitudes del cabello), sabemos que el deseo de Dios, es que el cabello de los hombres creyentes sea lo suficientemente corto que lo distinga de las mujeres, y del mismo modo que el cabello de las mujeres creyentes sea lo suficientemente largo que la distinga de los hombres. La Biblia no dice que una mujer creyente no pueda cortarse las puntas o emparejar su cabello; sólo dice que debe mantenerlo largo. La Biblia dice que "a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso" (1. Corintios 11:15), pero nunca dice que tiene que dejárselo crecer libremente hasta donde le crezca naturalmente. Algunos asemejan la situación de las mujeres cristianas con los votos de nazareato que hacían hombres y mujeres en el Antiguo Testamento, los cuales no debían cortarse el cabello durante todo el tiempo de la vigencia de su voto (Ver Números 6:5) y dicen que por esta razón las mujeres cristianas nunca deberían pasar una tijera por su cabello. Pero las mujeres cristianas no están bajo el Antiguo Pacto, y por lo tanto el voto de nazareato no tiene por qué cumplirse tal cual para el tiempo de la gracia. También debemos considerar los diferentes tipos de cabello. Los cabellos lisos tienden a crecer más, mientras que los cabellos crespos tienden a crecer menos. Por lo tanto, no podemos llegar a señalar a una mujer creyente que tenga un cabello crespo y que no le crezca de manera natural más allá de sus hombros.

Existe también otra polémica relacionada con el uso de un velo por parte de la mujer creyente. Sin embargo, la Biblia dice claramente que a la mujer cristiana le ha sido dado su cabello largo en lugar del velo (1. Corintios 11:15). “En lugar de”, significa que el cabello largo reemplaza a cualquier velo, tela o cubierta sobre la cabeza de la mujer. La Nueva Versión Internacional dice: “a ella se le ha dado su cabellera como velo”, y la Biblia de Las Américas dice: “a ella el cabello le es dado por velo”. De manera que pedirle a la mujer cristiana algún tipo de velo adicional a su cabello largo, es imponerle algo que no demanda la Palabra de Dios.

Nuestros conceptos personales deben ser dejados a un lado y debemos enseñar la Palabra Profética más segura, pues sólo de esa manera podremos tener la seguridad de hacer la voluntad de Dios.

viernes, 9 de abril de 2010

¿1. Timoteo 3:16 Dice o no Dice 'Dios'? ¿La Ausencia del Vocablo 'Dios' Negaría que Dios fue Manifestado en Carne?

Por Julio César Clavijo Sierra
Porción del Libro Un dios Falso Llamado Trinidad, Págs 202-209


¿1. Timoteo 3:16 Dice o no Dice Dios?

Algunos eruditos bíblicos han afirmado que los manuscritos más fieles de la Biblia, no contienen en 1. Timoteo 3:16 la palabra “Dios”, sino que esta fue añadida en dicho texto de manera posterior.

Aprovechando ese argumento, algunos arrianos (y curiosamente algunos trinitarios) han afirmado que la ausencia de la palabra “Dios” niega que Dios se haya manifestado en carne.

Muchos de ellos nos remiten por ejemplo a la Nueva Versión Internacional que dice así:


No hay duda de que es grande el misterio de nuestra fe. Él se manifestó como hombre; fue vindicado por el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido arriba en la gloria. (1. Timoteo 3:16 en la Nueva Versión Internacional)

Observe usted, que la Nueva Versión Internacional no presenta la palabra “Dios” dentro del texto de 1. Timoteo 3:16 sino que en su lugar presenta la palabra “El”.

La Versión de la Biblia Textual presenta el versículo así:

“E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Quien fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.” (1. Timoteo 3:16 en la Biblia Textual)

Observe que esta versión nuevamente ignora la palabra “Dios” y pone en su lugar la palabra “Quien”. No obstante otros estudiosos han propuesto que la traducción correcta debe ser “El Cual”.

Como hemos apreciado anteriormente, la doctrina de Dios manifestado en carne no depende únicamente de 1. Timoteo 3:16 sino que es una enseñanza que abunda en toda la Escritura, pues es el fundamento de la fe cristiana. Pero aún si fuera cierto que la Biblia dijera originalmente “El”, el significado seguiría siendo el mismo, y es que “El” o sea “Dios” fue manifestado en carne. ¿Por qué  afirmamos esto?  Porque la palabra “El” es un pronombre que se debe referir a un sustantivo. El sujeto al que se refiere la palabra “El” lo encontramos en el verso número 15 que dice:

“para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.” (1. Timoteo 3:15)

“El” o sea el Dios Viviente, fue manifestado en carne. Las expresiones: “Quien”, o “el cual”, tienen la misma connotación. “El cual” o sea el Dios viviente fue manifestado en carne. De la misma manera “Quien” o sea el Dios viviente fue manifestado en carne.

Si tenemos en cuenta que la Biblia originalmente no estaba dividida en versículos, entonces entenderemos que no había nada que impusiera un límite a lo que hoy conocemos como versículos 15 y 16. Por eso el pronombre “El” corresponde directamente al sustantivo “Dios”.

Es interesante notar que este caso no solo se presenta en este versículo sino que se repite en otros muchos lugares de la Biblia. La palabra traducida como “El”, “El cual” o “Quien”, es la palabra griega οζ.  Esta palabra es traducida en algunos otros versículos como “El cual”, tal y como aparece en la versión Reina Valera. Veamos el siguiente caso encontrado en la misma epístola de 1. Timoteo.

el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1. Timoteo 2:4)

¿Quién quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad? La respuesta es evidente, ese es Dios. Alguno dirá ¡Pero el verso no dice Dios! ¿Por qué dice usted eso, cuando el verso lo que dice es “el cual”? Porque el verso anterior es decir el 2:3 nos enseña que el sujeto es Dios nuestro salvador. Veamos todo el texto junto con su contexto:

Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1. Timoteo 2:3-4).

¿Se da usted cuenta que este caso es igual al caso de 1. Timoteo 3:16 donde aún cuando no aparece el sujeto dentro del mencionado versículo, el contexto nos orienta para entender que se  refiere a Dios?

De la misma manera en Romanos 2:6 se dice “el cual” pero al recurrir al versículo 5 podemos darnos cuenta que el sujeto es “Dios”. También 2. Corintios 1:10 dice “el cual”, pero al recurrir al versículo 9 notamos que el sujeto es Dios. En Colosenses 1:13 se menciona “el cual” pero al comparar con el versículo 12 apreciamos que el sujeto es “el Padre”.

De esa manera hemos podido demostrar que aún cuando el texto de 1. Timoteo 3:16 no diga de manera exacta la palabra “Dios”, el texto sí nos enseña que Dios fue manifestado en carne.



¿Pero Por Qué Algunas Versiones Dicen Dios y Otras No?

“El problema viene del hecho de que en griego,  las palabras para 'Dios' y 'Él'  se diferencian solo por un pequeño  trazo. (La palabra 'Dios' en griego lo tiene,  pero la palabra  'Él' no lo tiene). En el Códice Alejandrino no hay forma de  saber  con exactitud si la palabra en cuestión contiene ese trazo o no.  Sin  embargo, como dice Albert Barnes en su Notes on the New  Testament, "hoy  se reconoce que la línea que descansa sobre  la palabra ha sido añadida por  alguna mano posterior." De modo  que esa modificación cambió la palabra de  'Él' a  'Dios' automáticamente.  Por eso aparece 'Dios' en algunas versiones. Sin  embargo, Barnes  reconoce que "la Vulgata y la Siríaca traducen 'Quien' o 'el  cual'  en lugar de 'Dios.'” [1]

Recordemos que “el cual” se escribe en griego así:  οζ. Con la añadidura de tan solo este signo “-” dentro de la ómicron, la palabra ya no diría “el cual” οζ, sino que pasaría a decir Dios θζ de manera abreviada. 

Lo interesante de este asunto es que así el verso 16, diga o no diga “Dios”, todo el cuerpo textual nos lleva a confirmar que Dios fue manifestado en carne.


¿Y qué de las Versiones que Dicen Cristo?

Conviene hacer notar también el caso encontrado en las versiones “Dios Habla Hoy”, “Castillian” y la “Biblia en Lenguaje Sencillo”, que en lugar de citar “Dios”, “El”, “Quien”, o “el cual”, citan más bien la palabra “Cristo”. En este punto nos detendremos por un instante para demostrar por qué estas versiones no reflejan la verdad del texto, pues:

“De 254 manuscritos griegos conteniendo el pasaje, 252 presentan el término 'Dios' como en el  TR; dos leen 'hos' (el cual), lectura que utilizaron las antiguas versiones, y ni uno contiene 'Cristo'.” [2]

Si ninguno de los manuscritos griegos contiene la palabra “Cristo” en 1. Timoteo 3:16, ¿Por qué aparece en las versiones “Dios Habla Hoy”, “Castillian”, y la “Biblia en Lenguaje Sencillo”? La respuesta es que todas estas versiones, son traducciones donde predomina la interpretación por equivalencias dinámicas, y en este versículo los traductores se fueron tanto, pero tanto al extremo, que cayeron en una traducción exageradamente libre. Permítame explicarle esto de una manera más amplia.

“De las versiones que se conocen en español podemos hablar de dos tipos de traducción: (1) la traducción literal o por equivalencia formal, y (2) la traducción idiomática o por equivalencia dinámica o funcional.” [3]

Una versión de la Biblia cuya traducción ha sido efectuada por el método literal o de equivalencia formal, es una versión que ha procurado traducir lo más parecido posible (es decir palabra por palabra) a nuestro idioma, lo que se escribió en las lenguas originales. (Por ejemplo, La Versión Reina Valera)

“La traducción formal ayuda, especialmente al estudiante no familiarizado con el hebreo, a captar la forma y el sabor del hebreo/arameo/griego” [4]

Una versión traducida por el método de equivalencias formales, es una Biblia que ofrece mayor fidelidad en lo que transmite, pues el equipo traductor procura ante todo que se refleje fielmente lo que se dijo en las lenguas originales. Sin  embargo posee una gran debilidad, y es que hay expresiones idiomáticas propias de un cierto lenguaje que al ser traducidas de manera literal a otra lengua, conllevaría a que las personas a las que les llega la traducción no la entiendan. Por ejemplo en el idioma español se utiliza la expresión “está lloviendo a cántaros” para referirse a un fuerte aguacero, y eso lo entendemos quienes hablamos el idioma español, pero si esa frase se traduce tal cual a otro idioma, lo más probable es que la gente que hable ese nuevo idioma no entienda nada cuando lea en su lengua la expresión “lloviendo a cántaros”. Por eso un traductor debería procurar que esa expresión idiomática propia del idioma español no fuera traducida de manera literal (palabra por palabra), sino que en esa nueva lengua se tradujera más bien de una manera que haga entender a aquellas personas que está cayendo un fuerte aguacero.

¡Citemos un ejemplo bíblico! Si nosotros leemos en 1. Samuel 24 en la Versión Reina Valera (traducción por equivalencias formales), podemos leer que Saúl tomó tres mil de sus hombres para buscar a David a quien procuraba matar.  El versículo 3 de este capítulo dice que durante esa persecución, Saúl entró a una cueva para cubrir sus pies. ¿Qué significa cubrirse los pies? ¿Qué fue en realidad lo que Saúl hizo cuando entró a la cueva para cubrirse los pies? La  traducción formal  aunque se apega fielmente a lo que dice el texto, nos deja un vacío a quienes no sepamos lo que significa en hebreo la expresión idiomática “cubrirse los pies”.

Ahí es donde han tomado importancia las versiones que han utilizado el método de traducción por equivalencias formales (como por ejemplo la Versión Dios Habla Hoy) que hacen más énfasis en el significado y no en la forma. 

“La traducción dinámica es de gran ayuda para captar de manera más fácil el significado del mensaje original.” [5]

Si nosotros leemos 1. Samuel 24:3 en la versión Dios Habla Hoy (traducción por equivalencias dinámicas) podemos apreciar que en ella se explica que Saúl entró a la cueva para hacer sus necesidades. Ese es el significado de la expresión idiomática hebrea de “cubrirse los pies”. En ese caso el aporte de una versión por equivalencias dinámicas es muy importante. Sin embargo esas versiones pueden presentar un gran problema, que consiste en que a los traductores que realizan versiones por equivalencias dinámicas se les puede ir demasiado la mano en su tarea de tratar de encontrar el significado del texto, al punto que su traducción puede extenderse demasiado hacia una tendencia liberal en la cual el traductor o el equipo traductor asumen que el significado “debe ser” lo que a ellos mejor les parece, presentado como resultado en lugar de una correcta traducción mas bien su propia interpretación. Ese es precisamente el gran error que han cometido en 1. Timoteo 3:16, los equipos traductores que  participaron en las versiones “Dios Habla Hoy”, “Castillian”, y la “Biblia en Lenguaje Sencillo”. Ellos interpretaron que la mejor traducción debía ser “Cristo” y así fue como presentaron el texto, pasando por alto de manera voluntaria el hecho de que ningún manuscrito respalda esa pobre traducción.

Lo que la Biblia enseña es claro: Dios fue manifestado en carne. Aún cuando se ha querido desvirtuar esa gran verdad, la verdadera iglesia del Señor que es columna y baluarte de la verdad todavía se pone de frente contra los argumentos contrarios a fin de llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo (2. Corintios 2:5).


¿Cómo Pudo ser Dios Justificado en el Espíritu?

Algunas personas que no creen que Dios fue manifestado en carne refutan nuestro argumento diciendo lo siguiente:

“Si decimos que el verso 16 se refiere a que Dios fue manifestado en carne, también tendríamos que decir que el fue justificado en el Espíritu. ¿Cómo pudo el Dios eterno ser justificado en el Espíritu si él nunca ha cometido pecado?”

La respuesta es evidente. Todo esto aconteció cuando él se manifestó en carne. El fue justificado, porque cuando se manifestó en carne pudo llevar también nuestros pecados, y en su papel de Hijo sufrió la muerte, pero la muerte no pudo retenerlo pues él era inocente, así él fue declarado justo.

“Para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas. Él no cometió pecado ni se halló engaño en su boca.” (1. Pedro 2:22)

Además Dios manifestado en carne fue visto de los ángeles. Recordemos que cuando nació el Hijo de Dios (Dios manifestado en carne) vinieron ángeles y le adoraron (Lucas 2:15), en el huerto del Getsemaní un ángel apareció para fortalecerlo (Lucas 22:43), los ángeles anunciaron su resurrección (Lucas 24:23), etc.

Dios manifestado en carne ha sido predicado a los gentiles. Como dice la Escritura: “Y en su nombre esperarán los gentiles” (Mateo 12:21).

Dios manifestado en carne ha sido creído en el mundo. Para que todo aquel que en él crea no se pierda sino que tenga vida eterna (Juan 3:15).

Dios manifestado en carne ha sido recibido arriba en gloria. Cuando Dios  manifestado en carne, resucitó de entre los muertos, subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Dios en ese momento pudo llegar a ser todo en todos los creyentes, pues aquel que lo reciba puede llegar a obtener la llenura del Santo Espíritu.

Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. (Efesios 4:9-10)

¿Quién más puede llenarlo todo aparte de Dios? ¡Ninguno! Sólo Dios puede llenarlo todo. Por eso él ascendió a su lugar de gloria. Esto daba cumplimiento a su vez a la profecía del Salmo 24, donde desde los versículos 3 al 5  se hace alusión a la obra del Hijo de Dios quién era el único que podía entrar al santuario de Dios por causa de su integridad, en el versículo 6 se hace alusión al resto de hijos de Dios que han podido ostentar dicha posición por causa de haber creído en él, y en los versículos del 7 al 10, se explica muy bien que ese que ascendió a los cielos para llenarlo todo es el Rey de Gloria ¿Pero quién es ese Rey de Gloria? Es el Señor Jehová de los ejércitos, es nuestro único Dios y Padre Eterno. Jesús es Dios, Jesús es el Padre Eterno, Jesús es el Rey de Gloria, Jesús es Dios manifestado en carne.

Salmo 24

1De Jehová es la tierra y su plenitud;
El mundo, y los que en él habitan.
2Porque él la fundó sobre los mares,
Y la afirmó sobre los ríos.
3¿Quién subirá al monte de Jehová?
¿Y quién estará en su lugar santo?
4El limpio de manos y puro de corazón;
El que no ha elevado su alma a cosas vanas,
Ni jurado con engaño.

5El recibirá bendición de Jehová,
Y justicia del Dios de salvación.
6Tal es la generación de los que le buscan,
De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob.
7Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
Y alzaos vosotras, puertas eternas,
Y entrará el Rey de gloria.
8¿Quién es este Rey de gloria?
Jehová el fuerte y valiente,
Jehová el poderoso en batalla.

9Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
Y alzaos vosotras, puertas eternas,
Y entrará el Rey de gloria.
10¿Quién es este Rey de gloria?
Jehová de los ejércitos,
El es el Rey de la gloria.


Referencias:

[1] Escritos Para la Concorida: Artículo: “Pregunta sobre 1 ª. Timoteo 3:16”.
http://www.escritosparalaconcordia.org/pregunta2.htm
[2] Virgolini, Mario. Las Fuentes Textuales del Nuevo Testamento. O’Reilly, A.
[3] Sociedades Bíblicas Unidas. Manual de Ciencias Bíblicas “Descubre la Biblia”. Miami FL USA, 1998.
[4] Ídem
[5] Ídem

Hay un Dios, Solamente un Dios, y ese Dios fue manifestado en carne como Jesús el Cristo

Fragmento del Artículo Consejos Para los Nuevos Creyentes (Ahora que Usted es Salvo), por Cohen Gary Reckart, y que puede ser descargado en su totalidad en esta dirección electrónica: www.pentecostalesdelnombre.com/nuevos_creyentes.pdf
 
 
 
El primer mandamiento nos prohibe a todos que NO tengamos la creencia en más de UN DIOS... usted debe dirigir toda su fe hacia este ÚNICO DIOS. Esta es la gran verdad de la Biblia con la que otras religiones del mundo discrepan. Pero usted DEBE adherirse a la Biblia. Marcos 12:32 dice: "Que uno es Dios, y no hay otro fuera de Él." Deuteronomio 6:4 declara: "El Señor nuestro Dios, el Señor UNO es." Hay solamente un Dios verdadero viviente. No hay dos dioses, ni tres dioses, ni dos o tres personas actuando como un Dios. Dios es uno, un uno singular, una unidad de su propia divina esencia; según sus propias palabras habladas al Profeta Isaías: "No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno" (Isaías 44:8). Si el Dios de la Biblia no conoce a otro dios, ¿por qué nosotros le conoceríamos? ¿Sabemos nosotros más que Dios?

Usted debe convertirse en un creyente de UN DIOS. En los antiguos días de la Iglesia, los creyentes que creían en un Dios fueron llamados "Monarquianos" o "Monarquianistas". Esto quiere decir que ellos creían en un trono, en un Dios y en un Reino de Dios. No se avergüence de declarar su fe en el único Dios de la Biblia. No tema en rechazar todos los dioses del mundo. No dude en decir a otros que no cree en ninguna enseñanza, doctrina o credo que enseña que hay más de una personalidad como Dios. ¡La Biblia dice en Gálatas 3:20 que Dios es uno! Eso lo resuelve. Cuando usted ora, ora al único Dios. Cuando usted adora, adora al único Dios. No se avergüence en decir a otros que cree en un único Dios. CADA PROFETA Y SANTO DE LA BIBLIA CREÍA SOLAMENTE EN UN ÚNICO DIOS.

Guárdese de Quienes Niegan que Jesús es el Único Dios

El único Dios de la Biblia se ha manifestado por medio de su encarnación en Jesús Mesías (Mateo 1:23). ¡El Señor Jesús Mesías es más que un hombre, Él es Dios y hombre! Dios mismo vino a la tierra para visitar a la humanidad a fin de salvarnos. Nuestra salvación depende de que esto es una verdad de la Biblia. Las Escrituras prueban que Jesús es Dios el Señor que vino a salvarnos: "Y se dirá en aquel día; He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es el SEÑOR a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación" (Isaías 25:9). Cuando usted ora a Dios, está orando al Señor Jesucristo. Jesús es Dios en su Deidad y Él es hombre por su herencia de la simiente o carne de David (Salmos 132:11). Como Dios Él es el Padre, el cuerpo de su carne es llamado el Hijo de Dios. No dos dioses, no dos personalidades en Dios, sino un Dios y una personalidad que es Jesús Mesías. La Biblia enseña que Jesús es el Dios Fuerte, el Padre eterno (Isaías 9:6). La Biblia enseña que el Hijo de Dios es Jesús, y que Él es Dios manifestado en carne. La Biblia enseña que Jesús vive dentro de nosotros ahora como el Espíritu de Dios o como el Santo Espíritu (Juan 14:17-18). En Hechos 9:5, el único Dios habló a Saulo desde el cielo cuando este gritó: "¿Quien eres tú Señor?" Ese único Dios respondió "Yo soy Jesús a quien tú persigues." Si Saulo lo llamó SEÑOR, reconociéndolo como el Dios del cielo, y si Jesús respondió a esa oración de Saulo, ¿quién es entonces el verdadero Dios del cielo sino Jesús? Este es el Dios al que usted debe adorar. Este es el Dios al que usted debe servir. Usted debe convertirse en su hijo o su hija. Él es su gran Dios y Salvador (1 Timoteo 3:16, Tito 2:13, Apocalipsis 1:8, y Juan 10:30).

Guárdese de Iglesias de 2 y 3 dioses

Desde el momento en que Dios se reveló como el ÚNICO DIOS, la humanidad por cualquier razón, ha sido fascinada por una fuerza malévola a creer que debe haber más de un Dios. Por supuesto que sabemos de dónde proviene esa fuerza, del diablo. Si la serpiente puede engañar a la humanidad haciéndole creer que hay más de un Dios, entonces la humanidad no puede creer 100% solamente en un Dios. Este único acto de traición hacia Dios, motivado por el diablo, trae la ira eterna de Dios. ¿Quién sino el diablo quería convertirse en un dios para que así hubiera dos dioses? ¿Quién sino el diablo quería hacer al mundo creer que Dios el Padre es un Dios y que hay otro dios o dioses además de Él? ¿Quién sino el diablo desearía hacer creer a la humanidad que Dios el Padre es un Dios y que Jesús es otro Dios, siendo dos Dioses? ¿Quién sino el diablo anhelaría robarle a Jesús ser el Dios del Antiguo Testamento? ¿Quién sino el diablo desearía empañar a Jesús su completa deidad como Dios manifestado en carne? Cualquier religión con cualquier nombre, que enseñe que Jesús no es Dios, o que Jesús es un Dios distinto del Padre, es una falsa religión. El Dios de la Biblia dijo que Él no conoce a otro Dios. Este Dios de la Biblia es el mismo ayer, hoy y por los siglos, dando a entender claramente que cuando Dios recorrió con su mirada a través de la eternidad, Él no vio la existencia de otro Dios en ningún tiempo. Por consiguiente, no debemos recibir ninguna enseñanza o doctrina de que hay dos dioses (o personas divinas) en el cielo.

¿Qué sobre tres dioses? ¿No enseñan algunos que hay tres Dioses? Sí, ellos enseñan que hay tres personalidades, cada una teniendo la naturaleza de Dios, pero que son tres actuando como un Dios en unidad. Ellos dicen que Dios no es un uno singular sino una unidad de tres, teniendo cada uno una naturaleza de Dios eterno, hablando en definitiva de tres Dioses. Ellos dicen que la palabra *Dios* no describe a un Dios singular sino que es una palabra que describe la naturaleza espiritual de tres personalidades como deidad. ¿Pero concuerda el Dios de la Biblia con esta filosofía? ¿Nos dice el Dios de la Biblia que hay otros dos dioses en el cielo con Él? ¡No! El único Dios de la Biblia nunca nos dice que hay otros dioses en el cielo además del SEÑOR (Éxodo 31:14).

Cuando usted siga a Jesús Mesías su Salvador, tarde o temprano se encontrará con un filósofo de 2 0 3 dioses (o personas divinas). Ellos tratarán de convertirle a sus teorías hechas por hombres. Incluso ellos intentarán usar la Biblia del único Dios para seducirle a creer que hay otro dios o dos dioses más. No permita que le engañen o desvíen del camino. Usted debe permanecer en la verdadera fe bíblica de un Dios. Usted tiene el mensaje que ellos necesitan. Un binitario (alguien que cree en dos personas divinas), y un trinitario (alguien que cree en tres personas divinas) no están siguiendo la Biblia. Los binitarios creen que Jesús es solamente la mitad de los dioses en el cielo. Los trinitarios creen que Jesús es solamente un tercio de los dioses en el cielo. La verdad Bíblica es que Jesús es el ÚNICO DIOS en el cielo. Jesús es el Padre eterno, el Hijo que nos redimió, y el Espíritu Santo que habita dentro de nosotros. Por consiguiente confesamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo pero no según las tradiciones y los credos de hombres. Nuestra fe está en la Biblia y en el Dios de la Biblia.

Jesús no es una mitad de dioses presentes en el cielo. Él no es uno de tres dioses en el cielo (ni una de tres personas divinas en el cielo). Cuando alguien trate de enseñarle esto o de convertirle a estos errores de la filosofía humana, recuérdele que el primer mandamiento prohibe a cualquiera, que tenga una creencia o idea de múltiples Dioses. Dígales que la Biblia enseña que hay solamente Un Dios. Si ellos no le creen, lo mejor es no juzgarlos, sino orar por ellos para que sus ojos sean abiertos a la revelación de un Dios. Dígales que si ellos realmente aman a Dios y están llamados a ser salvos, un día también confesarán y creerán en solamente un Dios. Siempre exalte a Jesús como su Señor y Dios (Juan 20:28). Esta verdad ha sido revelada a muchos binitarios y trinitarios que estaban siguiendo doctrinas y filosofías de hombres, y se han convertido al único Dios de la Biblia que se les reveló como el Señor Jesús Mesías ¡Gloria a Dios por esas conversiones!

Confiese su fe de que hay un Dios y no hay otro. Confiese su fe de que Jesús es el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo: un Dios que se ha revelado en diferentes manifestaciones (más de tres). Crea en su corazón que Jesús es el Dios Creador venido en carne (Juan 1:10). Usted no está equivocado y tiene la Biblia para probarlo. Usted no tiene ninguna obligación de probar a los binitarios y trinitarios que ellos están errados. Ellos son los que tienen la obligación de probarle que el UNICO DIOS EN EL CIELO es una pluralidad de personas, pero ellos no pueden hacerlo. Hasta que lo hagan, no hay obligación para nosotros de probar que los binitarios y trinitarios están errados. Permanezca en la verdad del único Dios de la Biblia y adórele en espíritu y en verdad.

Su fe no está solamente esperanzada en milagros, sino en las mismas cosas que usted cree como verdad de Dios. Si alguien le ataca sobre lo que usted cree acerca de la Unicidad de Dios, ellos no solo están atacando a una doctrina, están atacando a su fe en la revelación del primer mandamiento. Comparta su fe en un Dios con otros, explique como su fe está fundamentada sobre el primer mandamiento y sustentada con muchas otras Escrituras bíblicas donde Dios mismo dijo que no había otro Dios (Isaías 43:10-12). Si éstos difaman de usted como maligno o catalogan su fe bíblica como herejía o error, no permita que esta INTIMIDACIÓN le cause retraerse bajo la calumnia personal o el abuso a su fe. Si éstos no pueden engañarle entonces intentarán destruirle. Pero usted es salvo ahora, y su fe no está en los palos o piedras que los hombres lancen contra usted, pues su fe está en el único Dios de la Biblia.