viernes, 28 de marzo de 2014

Libro. El Desarrollo De La Trinidad: La Evolución De Una Nueva Doctrina. Por Glen Davidson




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La Trinidad es una nueva doctrina (ajena al pensamiento cristiano primitivo), que tuvo un desarrollo extrabíblico.

En esta obra, Glen Davidson (un autor unicitario), se propuso repasar la evolución histórica de la doctrina de la Trinidad. Él concluye que para contar con la formulación actual de la Trinidad, de tres personas codivinas, coiguales y coeternas, se necesitó de un desarrollo post-bíblico que consumió varios siglos. El neoplatonismo (y no la Biblia) fue la fuente que provocó y dio forma a esta nueva doctrina. Por esta razón, este libro está repleto de casi 300 pies de página, algunas de ellas de haciendo referencia a historiadores conocidos y respetables –la mayoría de los cuales son trinitarios- pero que abiertamente nos dan a saber cómo se desarrolló la doctrina “cristiana” de la Trinidad.

El libro también cuenta con una sección sobre nueva terminología y nuevas palabras que se desarrollaron para intentar darle sentido a la nueva doctrina, con el agravante de que los conceptos que éstas transmiten no se encuentran en ninguna de las páginas de la Santa Escritura. Entre estas están “Dios el Hijo”, “El Hijo eterno”, “Dios el Espíritu Santo”, “Coigual”, “Coeterno”, “Dios en tres personas”, etc.

Davidson esboza el desarrollo de la Trinidad en tres partes: (1) La nueva doctrina se introduce, (2) La nueva doctrina se establece, y (3) La nueva doctrina es obligatoria.

Título: El Desarrollo De La Trinidad: La Evolución De Una Nueva Doctrina
Autor: Glen Davidson
Traducido por: Jacqueline Martinez Saenz
Editor: Pentecostal Publishing House, 2012
ISBN: 0757744281, 9780757744280
Nº de páginas: 149

martes, 25 de marzo de 2014

¿El Big Bang Encaja en la Biblia?

Por Jason Lisle (Dr. en Astrofísica). © Todos los derechos reservados
Capítulo 10 del Libro: Las Nuevas Respuestas 2 (The New Answers, Book 2)
Traducido por Julio César Clavijo Sierra, año 2014


El "Big Bang" es una versión acerca de cómo llegó a existir el universo. Se propone que hace miles de millones de años, el universo empezó en un pequeño punto infinitamente caliente y denso llamado singularidad. Esta singularidad, supuestamente contenía no sólo toda la masa y la energía que se convertiría en todo lo que vemos hoy en día, sino también el "espacio" en sí. Según este relato, la singularidad se expandió rápidamente, extendiendo la energía y el espacio.

Se supone que a través de grandes períodos de tiempo, la energía de la gran explosión se enfrió a medida que el universo se expandía. Alguna de ésta, se convirtió en materia de gases de hidrógeno y helio. Estos gases colapsaron para formar estrellas y galaxias de estrellas. Algunas de las estrellas crearon a los elementos más pesados en su núcleo y luego explotaron, distribuyendo estos elementos por el espacio. Algunos de los elementos más pesados, supuestamente comenzaron a juntarse y formaron la Tierra y los otros planetas.

Esta historia de los orígenes es completamente ciencia ficción, pero lamentablemente muchas personas dicen creer el modelo del Big Bang. Es particularmente preocupante que muchos cristianos profesantes hayan acogido a la gran explosión, tal vez sin darse cuenta de sus bases ateas. Ellos han optado por reinterpretar las claras enseñanzas de las Escrituras, en un intento de hacer que engranen con las creencias seculares sobre los orígenes.

Los Compromisos Seculares

Hay varias razones por las qué simplemente no podemos añadir el Big Bang a la Biblia. En última instancia, el Big Bang es una historia secular de los orígenes. Cuando se propuso por primera vez, fue un intento de explicar cómo pudo haberse originado el universo sin Dios. En realidad, se trata de una alternativa a la Biblia, por lo que no tiene sentido tratar de "añadirlo" a la Biblia. Vamos a examinar algunas de las profundas diferencias entre la Biblia y la visión secular sobre los orígenes expuesta por el Big Bang.

La Biblia enseña que Dios creó el universo en seis días (Génesis 1; Éxodo 20:11). Por el contexto del Génesis, es claro que éstos fueron días en el sentido ordinario (es decir, días de 24 horas), ya que estuvieron limitados por una noche y una mañana, y se presentan en una lista ordenada (el segundo día, el tercer día, etc.) Por el contrario, el Big Bang enseña que el universo ha evolucionado durante miles de millones de años.


La Biblia dice que la Tierra fue creada antes que las estrellas, y que los árboles fueron creados antes que el Sol. [1] Sin embargo, la visión del Big Bang enseña exactamente lo contrario. La Biblia nos dice que la Tierra fue creada como un paraíso, pero el modelo secular enseña que fue creada como una gota fundida. Ciertamente el Big Bang y la Biblia no están de acuerdo sobre el pasado.

Muchas personas no se dan cuenta de que el Big Bang no es solamente una versión del pasado, sino también del futuro. La versión más popular del Big Bang, enseña que el universo se expandirá para siempre y con el tiempo se quedará sin energía utilizable. Según esa historia, permanecerá así para siempre, en un estado que los astrónomos llaman "muerte térmica". [2] Pero la Biblia enseña que el mundo será juzgado y rehecho. El paraíso será restaurado. El Big Bang niega esta enseñanza bíblica fundamental.


Los problemas Científicos con el Big Bang

El Big Bang tiene también una serie de problemas científicos. Los partidarios del Big Bang se ven obligados a aceptar en "fe ciega", una serie de nociones que son totalmente incompatibles con la ciencia observacional real. Vamos a explorar algunas de las inconsistencias entre la historia del Big Bang y el universo real.

Monopolos Desaparecidos

La mayoría de la gente sabe algo acerca de los imanes - como el tipo de imanes que se encuentran en las agujas de las brújulas o el tipo de los se pegan en un refrigerador. A menudo decimos que los imanes tienen dos "polos" - un polo norte y un polo sur. Los polos que son iguales se repelen entre sí, mientras que los opuestos se atraen. Un "monopolo" es una partícula hipotética masiva que sería como un imán, pero sólo tendría un polo. Así, un monopolo tendría ya sea un polo norte o un polo sur, pero no ambos.

Los físicos de partículas, afirman que muchos monopolos magnéticos deben haber sido creados bajo las condiciones de la alta temperatura del Big Bang. Ya que los monopolos serían estables, deberían haber durado hasta nuestros días. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de búsqueda, no se han encontrado monopolos. ¿Dónde están los monopolos? El hecho de que no encontremos ningún monopolo, sugiere que el universo nunca fue tan caliente. Esto indica que nunca hubo una gran explosión, y que lo actual es perfectamente coherente con la historia bíblica de la creación, ya que el universo no comenzó siendo infinitamente caliente.

El Problema de la Planitud


Otro grave problema del modelo del Big Bang, se llama el problema de la planitud. La tasa de expansión del universo parece estar muy finamente equilibrada con la fuerza de la gravedad, y esta condición se conoce como plana. Si el universo fuera el subproducto accidental de un Big Bang, es difícil imaginar cómo podría producirse esta fantástica coincidencia. La cosmología del Big Bang no puede explicar por qué la densidad de la materia en el universo no es mayor, provocando que se colapse sobre sí mismo (universo cerrado); o menor, haciendo que en el universo las partículas se aparten muy rápidamente (universo abierto).

El problema es aún más grave cuando extrapolamos hacia el pasado. Dado que cualquier desviación de planitud perfecta tiende a aumentar a medida que avanza el tiempo, sigue lógicamente que el universo debe haber sido aún más precisamente equilibrado en el pasado de lo que lo es hoy. Por lo tanto, en el momento del Big Bang, el universo habría sido prácticamente plano a una precisión extremadamente alta. Este debería haber sido el caso (suponiendo que se dio el Big Bang), a pesar del hecho de que las leyes de la física permiten una infinita gama de valores. Esta es una coincidencia que estira la credulidad al punto de ruptura. Por supuesto, en el modelo de la creación se espera que se de tal "equilibrio", ya que el Señor ha puesto a punto el universo para la vida.

Inflando las Complejidades

Muchos astrónomos seculares han llegado con una idea llamada "inflación", en un intento de solucionar los problemas de planitud y monopolo (así como otros problemas que no se abordan en detalle aquí, como el problema del horizonte). La inflación propone que el universo pasó temporalmente a través de un periodo de expansión acelerada. Sorprendentemente, no hay evidencia de apoyo real para la inflación, sino que parece ser nada más que una conjetura - al igual como su propio fundamento del Big Bang. Por otra parte, la idea de la inflación tiene sus propias dificultades, como por ejemplo lo que la inició y lo que la detuvo sin problemas. Además, incluso si la inflación fuera cierta, no se resuelven otros problemas del Big Bang. Estos se examinan a continuación.

¿Dónde Está la Antimateria?

Considere el "problema del número bariónico". Recordemos que el Big Bang supone que la materia (de hidrógeno y helio) fue creada a partir de la energía, cuando el universo se expandía. Sin embargo, la física experimental nos dice que cada vez que se ha creado materia desde la energía, esta reacción también produce antimateria. La antimateria tiene propiedades similares a la materia, con la diferencia de que las cargas de las partículas se invierten. (Por lo tanto, mientras que un protón tiene una carga positiva, un antiprotón tiene una carga negativa). Cualquier reacción donde la energía se transforma en materia, produce una cantidad exactamente igual de antimateria; no hay excepciones conocidas.

El Big Bang (que para empezar no tendría materia, sino solo energía) debería haber producido cantidades exactamente iguales de materia y antimateria, y eso debería ser lo que viéramos hoy en día, ¡pero no lo hacemos! El universo visible está compuesto casi en su totalidad de materia - con sólo pequeñas cantidades de antimateria en cualquier lugar.

Este problema que es devastador para el Big Bang, en realidad es compatible con la creación bíblica; éste es un rasgo de diseño. Dios creó el universo para ser esencialmente solo materia - y es una buena cosa la que Él hizo. Cuando la materia y la antimateria se juntan, violentamente se destruyen mutuamente. Si el universo tuvo cantidades iguales de materia y antimateria (como el Big Bang requiere), la vida no sería posible.

Omisión de las Estrellas de la Población III

El modelo del big-bang, solo puede dar alguna cuenta de la existencia de los tres elementos más ligeros (hidrógeno, helio y trazas de litio). Esto deja a unos 90 y tanto de los otros elementos presentes en la naturaleza sin poder ser explicados naturalmente. Dado que las condiciones en el Big Bang no serían las adecuadas para formar estos elementos más pesados (como los partidarios Big Bang lo reconocen fácilmente), los astrónomos seculares creen que las estrellas produjeron en su interior los elementos restantes por la fusión nuclear. Ellos creen que estos otros elementos se producen en las etapas finales de una estrella masiva que explota (una supernova). Luego la explosión distribuiría los elementos más pesados por el espacio. Las estrellas de segunda y tercera generación, estarían así: "contaminadas" con pequeñas cantidades de estos elementos más pesados.

Si esta historia fuera cierta, entonces las primeras estrellas se habrían conformado solamente por los tres elementos más ligeros (ya que éstos habrían sido los únicos elementos existentes inicialmente). Algunas de esas estrellas [3] aún deberían existir hoy, ya que su esperanza de vida potencial se ha calculado excediendo la (gran explosión) edad del universo. Estas estrellas se denominan estrellas de la "Población III" [4]. Sorprendentemente (para aquellos que creen en el Big Bang), en ningún lugar se han encontrado estrellas de la Población III. Todas las estrellas conocidas, tienen al menos pequeñas cantidades de elementos pesados en ellas. Es increíble cuando pensamos que en nuestra galaxia se estima que hay más de 100 mil millones de estrellas, y sin embargo, no se ha descubierto ni una sola estrella que se componga de solamente los tres elementos más ligeros.

El Colapso del Big Bang

Con todos los problemas mencionados anteriormente, así como muchos otros que son demasiado numerosos para incluirlos, no es de extrañar que un buen número de astrónomos seculares estén empezando a abandonar la teoría del Big Bang. A pesar de que sigue siendo el modelo dominante en la actualidad, un número creciente de físicos y astrónomos se están dando cuenta de que el Big Bang, simplemente no es una buena explicación de cómo empezó el universo. El 22 de mayo 2004, apareció en la revista New Scientist, una carta abierta a la comunidad científica escrita principalmente por científicos seculares [5] que desafiaron al Big Bang. Estos científicos señalaron que los copiosos supuestos arbitrarios y la falta de éxito de las predicciones del Big Bang, desafían la legitimidad del modelo. Entre otras cosas, afirmaron:

“Actualmente, el Big Bang se basa en un número creciente de argumentos hipotéticos, cosas que nunca hemos observado, tales como la inflación, la materia oscura y la energía oscura, que son los ejemplos más destacados. Sin ellos, habría una contradicción fatal entre las observaciones realizadas por los astrónomos y las predicciones de la teoría del Big Bang. En ningún otro campo de la física, este recurso continuo hacia nuevos objetos hipotéticos sería aceptado como una forma de cerrar la brecha entre la teoría y la observación. Esto por lo menos, plantearía serias dudas sobre la validez de la teoría subyacente”. [6]

Esta afirmación ya ha sido firmada por cientos de otros científicos y profesores de diversas instituciones. El Big Bang parece estar perdiendo popularidad considerable. Los científicos seculares rechazan cada vez más a la gran explosión en favor de otros modelos. Si se abandona el Big Bang, ¿qué le va a pasar a todos los cristianos que se comprometieron y afirmaron que la Biblia es compatible con el Big Bang? ¿Qué van a decir? ¿Van a decir que la Biblia en realidad no enseña el Big Bang, sino que más bien enseña el último modelo secular que se haya inventado? Los modelos seculares van y vienen, pero la Palabra de Dios no necesita ser cambiada, porque Dios lo expresó muy bien desde la primera vez.

Conclusión

El Big Bang tiene muchos problemas científicos. Estos problemas son sintomáticos de su cosmovisión subyacente incorrecta. El Big Bang asume erróneamente que el universo no fue creado sobrenaturalmente, sino que surgió por procesos naturales hace miles de millones de años. Sin embargo, la realidad no se alinea con esta noción. La historia bíblica  de la creación, explica la evidencia de una manera más directa y sin las especulaciones ubicuas que prevalecen en los modelos seculares. Pero en última instancia, la mejor razón para rechazar el Big Bang, es que va en contra de lo que el Creador del universo ha enseñado por sí mismo: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra" (Génesis 1:1).


Notas al Pie

[1] El Sol y las estrellas fueron hechas en el 4º día (Génesis 1:14-19). La Tierra fue hecha en el día 1º (Génesis 1:1-5). Los árboles fueron creados en el día 3º (Génesis 1:11-13).
[2] A pesar del nombre de muerte térmica, actualmente el universo es extremadamente frío.
[3] Ciertas estrellas pequeñas (de la secuencia roja principal) no consumen su combustible rápidamente. Teóricamente, estas estrellas tienen suficiente combustible para durar mucho más tiempo que la edad estimada del (Big Bang) universo.
[4] Si una estrella tiene una muy pequeña cantidad de elementos pesados, se llama una estrella de la "Población II". Las estrellas de la Población II, se encuentran principalmente en el bulbo central de las galaxias espirales, en los cúmulos globulares de estrellas y en las galaxias elípticas. Si una estrella tiene una cantidad relativamente grande de elementos pesados (como el Sol), se llama de "Población I." Estas estrellas se encuentran principalmente en los brazos de las galaxias espirales. Las (hipotéticas) estrellas de la Población III, no tendrían en lo absoluto, elementos pesados.
[5] Las alternativas al Big Bang que estos científicos han sugerido, son igualmente anti-bíblicas. Estas incluyen la teoría del estado estacionario y la cosmología del plasma.
[6] E. Lerner y otros. Una carta abierta a la comunidad científica. New Scientist 182 (2448):20, 22 de mayo de 2004. Disponible en línea en www.cosmologystatement.org


Nota: Este artículo fue publicado originalmente en idioma inglés en Answer in Genesis, y se puede llegar a él siguiendo este enlace: http://www.answersingenesis.org/articles/nab2/does-big-bang-fit-with-bible

domingo, 23 de marzo de 2014

El Big Bang y la Evolución Estelar ¿Por Qué el Big Bang es un Fiasco? ¿Por Qué las Estrellas no Pueden Evolucionar a Partir de Gas?

Por Vance Ferrel, B.A. M.A. B.D.
Capítulo 2 del Libro The Evolution Handbook, conocido en español como La Evolución no es Ciencia.

Dicho capítulo está basado en las páginas 1 a 47 del libro “Origen del Universo” (Volumen uno, de una serie de tres volúmenes llamado: Serie La Evolución Descartada - Evolution Disproved Series). No menos de 104 declaraciones de científicos no están incluidas en este capítulo, pero usted las puede consultar junto con muchas más, en el sitio web: www.evolutionfacts-org


La teoría del big bang dice que antes de que existiera la materia-energía, no existía nada. Pero por alguna razón mágica, la nada se convirtió en algo, y se condensó por gravedad en un sólo y minúsculo punto que en un momento determinado mágicamente decidió explotar. Así se enviaron partículas de materia hacia todas las direcciones, las cuales de una manera mágica se organizaron a sí mismas, y con el paso de miles de millones de años dieron lugar al universo tan complejamente ordenado que existe hoy, junto con el asombroso milagro de la vida que vemos sobre el planeta Tierra.    


INTRODUCCIÓN

Mire a su alrededor: Hay nubes, mares y montañas; alfombras de césped, llanuras y pájaros que cantan en los árboles. Vea el ganado que pace en la pradera, y los riachuelos que corren por los campos. Tanto en la ciudad como en el campo, vea a la gente usar sus asombrosas mentes para planear y producir cosas complicadas; y por la noche, vea aparecer las estrellas que por miles de millones se encuentran en nuestra galaxia; y sepa que más allá de ésta, hay 100 mil millones de universos islas, cada uno con más de 100 mil millones de estrellas.

Todas estas cosas están formadas de materia y energía. ¿Y de dónde vino todo esto? ¿Cómo empezó todo y todas estas cosas maravillosas de la vida y la naturaleza? Los científicos evolucionistas nos dicen que todo vino de la nada. ¡Sí! ¡De la nada!

Eso es lo que se les está enseñando a sus hijos, sus amigos y demás seres queridos; pero yo creo que usted tiene derecho a saber los hechos, y por eso en este capítulo veremos brevemente lo que los científicos evolucionistas enseñan acerca del origen de la materia, las estrellas, las galaxias y los planetas. Además, le daremos razones científicas bien fundamentadas sobre el por qué sus teorías cosmológicas son incorrectas. (Cosmología es la ciencia que estudia las teorías acerca del origen de la materia y los objetos celestes).


1. LA TEORÍA DEL BIG BANG (LA EXPLOSION MASIVA)


La teoría del Big Bang es actualmente aceptada por la mayoría de los científicos.

Esta teoría dice que una gran cantidad de la nada, decidió en un momento condensarse apretadamente, y después de explotar, se transformó en moléculas de hidrógeno y helio, que en forma gaseosa fueron lanzadas en grandes cantidades al espacio, fluyendo libremente y sin estorbo o fricción alguna, para finalmente organizarse muy ordenadamente para seguirse transformando en otros elementos, formando así todas las galaxias, estrellas, planetas y lunas que hoy existen.

Todo esto suena tan sencillo, y justo como lo encontraríamos relatado en una novela de ciencia ficción. Pues bien, sépase que eso es todo lo que esta teoría es: ¡ciencia ficción!

¿De Qué Se Trata?

En 1927, un belga llamado George Lemaitre, concibió por primera vez la idea original, y posteriormente, en 1948, George Gamow, R. A. Alpher, y R. Herman, inventaron el modelo básico del Big Bang. Gamow, un científico renombrado y escritor de ciencia ficción, fue quien le dio su nombre a la teoría y quien la popularizó usando una entusiasta publicidad y elaboradas caricaturas que ilustraban los detalles de sus ideas. Las caricaturas fueron una ayuda muy importante para vender su teoría y así logró convencer a buen número de científicos. (Isaac Asimov, Asimov’s New Guide to Science - La Nueva Guía de Asimov a la Ciencia- 1984, p. 43).

Según su teoría, en el principio no había materia, sólo nada. Luego, esa nada se condensó por gravedad, en un sólo y minúsculo punto, y ¡decidió explotar! Fue esa explosión la que produjo protones, neutrones, y electrones que manaron hacia el espacio, sin estorbos, por todo el vacío y a una velocidad increíble, puesto que no había más materia en el universo. Al ser lanzados a una velocidad supersónica, se dice que estos protones, neutrones y electrones, se organizaron a sí mismos en estructuras atómicas, con las órbitas características de los átomos de hidrógeno y helio. Luego, se dice que gradualmente, los átomos se empezaron a juntar y a girar uno alrededor de otro, formando nubes de gases que a la vez se condensaron hasta formar las estrellas.

Estas primeras estrellas sólo contenían elementos livianos (hidrógeno y helio); pero después, cada una de ellas a su vez, explotó repetidamente. Se dice que cuando menos, se necesitaron dos explosiones de cada estrella para que se produjeran los elementos más pesados. Gamow lo describió así, en aparentes términos científicos: “En violación de la ley de la física, la nada huyó del espacio vacío, y se precipitó hacia un núcleo superdenso, con una densidad de 1094 g/cm3, y una temperatura mayor a 1039 grados absolutos [grados kelvin]”. ¡Pero esa es mucha densidad y calor para un gigantesco montón de la nada! (sobre todo si consideramos que es imposible que la nada se caliente, pues aunque el aire se calienta, el aire es materia, no una ausencia de ella).

¿De dónde salió este “núcleo superdenso”? Gamow, solemnemente, salió con una respuesta “científica” para esto: “Él dijo que apareció como resultado del “gran apretón, sucedido cuando el vacío decidió juntarse”. Luego, con “verdadero aplomo científico”, el llamó “ilum” a éste sólido núcleo de la nada.  Con un nombre como ese, mucha gente pensó que ésta debía de ser una gran verdad científica de alguna clase. Además, con el fin de darle cierto aire científico, se proporcionaron cifras: Gamow dijo que esta extraordinaria “falta de todo” tenía una densidad de 10145 g/cm3; o sea, ¡cien billones de veces más densidad que el agua!, y entonces todo ese montón de la nada se convirtió en un minúsculo punto más pequeño que un protón, que de repente hizo ¡buuumm!

Analicémoslo punto por punto. Esa es la teoría, y suena tan sencilla que pudiera ser parte de una novela de ciencia ficción. Pues precisamente, ¡eso es lo que es! Tal teoría se presenta en franca violación de las leyes de la física y la mecánica celestial, y además, en contra del sentido común. He aquí un número de razones científicas por las que la teoría del Big Bang es una falacia, y por la que no puede funcionar.

Los Conflictos del Big Bang

1. La teoría del Big Bang está basada en términos teóricos extremos. Aunque parezca buena en cuanto a cálculos matemáticos, la verdad es que no es posible que un diminuto pedacito de nada, densamente apretado, haya explotado y producido toda la materia en el universo. Seriamente, esto es un cuento de hadas, un montón de cálculos inventados en una mecedora, y nada más. Es fácil teorizar en el papel. El Big Bang es una teoría tan extrema como lo es la de un “hoyo negro” (black hole) en el universo. Es fácil teorizar que algo es cierto, cuando nunca se ha visto y no hay evidencia definitiva de que exista o de que haya sucedido ¡Pero no confundamos las teorías de Disneylandia con la ciencia!

2. La nada no se puede apretar. Como la nada es nada, entonces no hay manera de que ésta se pudiera amontonar a sí misma.

3. El vacío no tiene densidad. Se dice que la nada se densificó (condensó), y que por eso explotó; pero un vacío total, es lo opuesto a densidad total.

4. No habría ignición para que la nada explotara. No habría ni fuego ni fósforos. No podría ser una explosión química, porque no existirían aún las sustancias químicas, y no podría ser una explosión nuclear, porque ¡aún no existirían los átomos!

5. No habría manera de expandirla. ¿Cómo podemos expandir algo que no existe? Aunque ese vacío mágico se hubiera podido (de alguna manera), empaquetar por la gravedad, ¿qué podría causar que ese montón de la nada pudiera ser lanzado bruscamente hacia afuera? ¡La misma gravedad que la juntó, le impediría expandirse!

6. La nada no puede producir calor. Se dice que el intenso calor causado por la explosión de la nada hizo que esta se transformara en protones, neutrones y electrones. Pero en primer lugar, el vacío en el frío extremo del espacio exterior, no se puede calentar a sí mismo. En segundo lugar, el vacío no puede, como por arte de magia, transformarse en materia. Y en tercer lugar, no pudo haber calor sin una fuente de energía.

7. Los cálculos exigen más de lo que es posible. Se requeriría una explosión extraordinariamente perfecta. En muchos puntos, los cálculos matemáticos teóricos necesarios para cambiar un Big Bang en estrellas y planetas como el nuestro, no pueden funcionar; y en otros, exigen circunstancias más allá de lo posible. Los científicos conocedores les llaman “demasiado perfectos.” Las limitaciones matemáticas que se tendrían que confrontar, harían no menos que imposible que sucediera. En otras palabras, las posibilidades de éxito son demasiado escasas. La mayor parte de los puntos de la teoría son imposibles, y algunos parámetros, requerirían milagros para poderse cumplir. Un ejemplo de esto es la expansión del bólido original a partir del Big Bang, la cual ellos colocan precisamente dentro límites de lo más estrechos. Un astrónomo evolucionista, R. H. Dickey, lo expresó correctamente:

“Si el bólido se hubiera expandido sólo 0,1 por ciento más rápido, el presente índice de expansión hubiera sido 3x103 veces mayor. Si el índice de la expansión inicial hubiera sido 0,1 por ciento menos, el universo se habría expandido a solamente 3 x 10-6 de su presente radio, antes de desplomarse. A este radio máximo, la densidad de la materia común habría sido 10-12 gr/m3, o sea, más de 1016 veces la presente densidad de la masa. Ninguna estrella pudo haberse formado en tal Universo, pues no habría existido suficiente tiempo para formarlas.” (R. H. Dickey, Gravitation and the Universe – La Gravitación y el Universo, 1969, pág. 62).

8. Tal ecuación no habría producido un universo, sino un hoyo. En 1974, Roger L. St. Peter, desarrolló una complicada ecuación matemática que demostró que la teoría del Big Bang no pudo haber explotado en forma de hidrógeno y helio. St. Peter, dice que en realidad la teórica explosión (si es que alguna pudo ocurrir) se desplomaría sobre sí misma y ¡causaría un teórico hoyo negro! En otras palabras, que ¡un objeto imaginario se tragaría a otro!

9. No hay suficiente anti-materia en el universo. Este es un gran problema para los teóricos. El Big Bang original habría producido igual cantidad de materia positiva (materia) y materia negativa (anti-materia). Pero sólo existen pequeñas cantidades de anti-materia. Si el Big Bang fuera cierto, debería haber tanta anti-materia como hay materia.

“Siendo que la materia y la anti-materia son equivalentes en todos los aspectos, excepto en su carga electromagnética que es opuesta, cualquier fuerza [como el Big Bang] que pudiera crear una, tendría que crear la otra, de tal manera que el universo estaría formado por cantidades iguales de ambas. Esto es un dilema. La teoría indica que debe haber anti-materia en el espacio, pero los hallazgos se rehúsan a apoyarla”. (Isaac Asimov, Asimov’s New guide to Science - La Nueva Guía de Asimov a la Ciencia-, p. 343).

“De acuerdo a nuestras observaciones, estamos muy seguros de que el universo actualmente contiene materia, pero muy poca, si es que la hay, antimateria”. (Victor Weisskopf, "The Origin of the Universe" – El Orígen del Universo, American Scientist, 71, p. 479).

10. La anti-materia del Big Bang habría destruido toda la materia. Este hecho es bien conocido por los físicos, pues en el laboratorio, tan pronto como las dos se producen, inmediatamente éstas se juntan y se aniquilan la una a la otra.

Ya hemos mencionado diez razones por las que la materia no pudo haber sido hecha por un supuesto Big Bang. Pero ahora vamos a discutir lo que hubiera sucedido si eso fuera cierto.

Las Partículas Lanzadas Hacia el Exterior

1. No habría manera de unir las partículas. Al precipitarse en forma radial (como los rayos del sol), a partir de una explosión central, las partículas se alejarían cada vez más las unas de las otras.

2. En el espacio exterior no hay fricción, por lo que no habría manera de frenar a las partículas. El Big Bang está postulado para suceder en un espacio totalmente vacío, o sea, desprovisto de toda materia, en donde la materia apenas formada, desplazándose en forma radial a partir de la explosión central, no tendría manera de disminuir su velocidad.

3. Las partículas mantendrían permanentemente un mismo vector (velocidad y dirección). Asumiendo que las partículas se desplazaran radialmente, en un espacio totalmente vacío no habría manera o influencia alguna que pudiera modificar su dirección, por lo que hubiera sido imposible que lograran juntarse, girar unas alrededor de otras, y organizarse en átomos.

4. No habría manera de desacelerar las partículas. Ya que estarían viajando a velocidad supersónica y en cada oportunidad se estarían separando más las unas de las otras.

5. No habría manera de cambiar la dirección de siquiera una sola partícula. Ellas se mantendrían viajando linealmente en forma perpetua (sin desacelerarse, ni cambiar de dirección). Por lo tanto, no hay manera alguna por la que las partículas pudieran formar átomos o agruparse en nebulosas gaseosas. Se necesitaría que apareciera un ímpetu angular (movimiento giratorio), que las leyes de la física no pudieron haber producido.

6. ¿Cómo se podrían originar las estructuras atómicas? Los átomos, incluyendo los de hidrógeno y helio, tienen estructuras complejas, por lo tanto, no habría manera en la que las partículas que estuvieran saliendo disparadas, y separándose continuamente cada vez más, unas de otras, se pudieran haber agrupado en estructuras atómicas.

Vamos ahora a suponer que, contrario a las leyes de la física, (1) las partículas como por encanto, lograron acercarse las unas a las otras, y que (2) las partículas pudieron desacelerarse y cambiar de dirección.

Las Partículas Cambiaron de Dirección y Formaron Nubes de Gas (Nebulosas)

De acuerdo con la teoría del Big Bang, se dice que las partículas que salieron disparadas, gradualmente empezaron a girar las unas sobre las otras, formando átomos. Luego, estos átomos también cambiaron de dirección (esta vez aproximándose los unos a los otros), y formaron nubes de gas, que a su vez se convirtieron en estrellas. Este aspecto de la teoría de la evolución estelar es tan raro como el que supuestamente le precedió.

1. Las moléculas de gas en el espacio, están ampliamente separadas. Por “gas” queremos decir átomos de hidrógeno y/o helio que están separados los unos de los otros. Todo gas en el espacio tiene una densidad tan baja, que es ¡mucho menor que la encontrada en el frasco más libre de presión atmosférica al vacío, de cualquier laboratorio en el mundo! Así, el gas en el espacio exterior, es menos denso (o sea, que sus átomos están más separados los unos de los otros), que cualquier cosa presente en la tierra.

2. Ni el hidrógeno ni el helio en el espacio exterior se agruparían. Es más, en la Tierra no habría ningún gas que tendiera a aglomerarse. El gas se disipa, nunca se aglomera. Así, sería aún menos probable que en el espacio, átomos separados de hidrógeno y/o helio se aglomeraran.

Vamos ahora a SUPONER que los átomos disparados por la explosión del Big Bang, a una velocidad extremadamente alta, que los haría separarse cada vez más, se podrían desacelerar, cambiar de dirección y condensarse en inmensas nubes.

Las Nubes de Gas se Comprimieron Así Mismas y Formaron Estrellas

1. El gas en el espacio no se aglomera, y no podría desarrollar la gravedad necesaria para aglomerarse. Y si no puede aglomerarse, no se podría transformar a sí mismo en estrellas. La idea de que el gas se puede juntar en el espacio para formar estrellas es mera ficción y no ciencia. La neblina, ya sea en la Tierra o en el espacio, no se puede apelotonar. Una vez junta, una estrella mantiene su gravedad bastante bien, pero no hay manera en que la naturaleza pueda producir una estrella. El problema es cómo aglomerarla espontáneamente, en un principio. Así, una nube de gas flotando en el vacío, no se puede transformar por sí misma, en una estrella. Una vez que ya existe la estrella, su gravedad atrae e incorpora gas; pero antes que la estrella exista, el gas no puede por sí mismo, aglomerarse y formar una estrella, o un planeta, o cualquier otra cosa. Dado que el hidrógeno y el helio son gases, se pueden esparcir muy bien, pero no se pueden juntar.

2. Un cuidadoso análisis, ha revelado que no hay suficiente materia en las nubes de gas para producir estrellas.

3. No habría suficiente tiempo para que el gas alcanzara la extensión actual conocida del universo con el fin de empezar a formar estrellas. Los evolucionistas dicen que el Big Bang ocurrió hace unos 10 a 15 mil millones de años, y que las estrellas se formaron 5 mil millones de años más tarde, ¡dejando sólo 2 1/2 mil millones de años para que se aglomeraran y formaran las estrellas! Pero el descubrimiento de supuestos cuásars lejanos (de los que vamos a discutir más tarde), los ha puesto en problemas, ya que la distancia de algunos ha sido calculada en 15 mil millones de años luz, porque tienen un desviación hacia el rojo (Redshift) del 400 por ciento. Eso los haría tener 15 mil millones de años de antigüedad, y eso es demasiada edad para acomodarlos en ésta teoría. No se necesita ser un científico nuclear para entender las matemáticas de este párrafo. Unas matemáticas sencillas nos dicen que no habría suficiente tiempo.

4. Las nubes de gas en el espacio se expanden, no se contraen. Pero se tendrían que haberse contraído para formar cualquier cosa. Nótese que cualquiera de estos argumentos, sería suficiente para eliminar la teoría de la evolución estelar.

5. Si la teoría del Big Bang fuera cierta, en vez de un universo de estrellas, habría solamente un borde exterior de materia en constante expansión. El flujo de la materia y de las nubes de gases, sería perpetuamente y en forma radial, hacia el exterior, sin que hubiera manera de desacelerarlas. En un espacio en donde no hay fricción ni materia con la que se pueda chocar, la supuesta materia formada por la explosión inicial, seguiría desplazándose siempre hacia fuera. Este argumento es tan sólido como los antes mencionados.

6. Para que el gas pudiera producir estrellas, tendría que poder moverse en varias direcciones. Primero, tendría que dejar de desplazarse linealmente, hacia afuera. Luego tendría que empezar a moverse en círculos (las teorías sobre el origen estelar generalmente requieren que el gas estuviera rotando). Luego el gas en rotación, tendría que empezar a aglomerarse; pero no hay nada que pudiera inducir tales movimientos. Los átomos producidos por el supuesto Big Bang, sólo podrían seguir desplazándose perpetuamente, hacia afuera. Esta teoría requiere que de alguna forma, el movimiento lineal, se hubiera cambiado en un ímpetu angular.

7. Una masa gaseosa moviéndose en una misma dirección, en un espacio donde no hay fricción, es demasiado estable como para poder tomar otra dirección que no sea lineal.

8. Un gas que en el espacio estuviera girando alrededor de un centro, se dispersaría hacia el exterior (por la fuerza centrífuga), en vez de condensarse.

9. No hay suficiente masa en el universo para que pudieran suceder las varias teorías sobre el origen de la materia y de las estrellas. La densidad media total de la materia en el universo es como 100 veces menor que la requerida por la teoría del Big Bang. El universo tiene una densidad media muy baja. En otras palabras, no hay suficiente materia en el universo para que tal teoría fuera factible. Este problema de “la materia perdida” es un obstáculo mayor, no solo para los entusiastas del Big Bang, sino también para los teóricos de un universo en expansión continua (P. V. Rizzo, “Review of Mysteries of the Universe” – Examen de los Misterios del Universo, Sky and Telescope, Agosto 1982, p. 150). Los astrónomos están de acuerdo en la existencia de este problema. Hoyle, por ejemplo, dice que sin suficiente masa en el universo, no habría sido posible que el gas se transformara en estrellas.

“Intentar explicar tanto la expansión del universo como la condensación de las galaxias, seguirá siendo contradictorio, sobretodo mientras que la gravedad siga siendo la única fuerza bajo consideración. Porque si la energía cinética expansiva de la materia es suficiente para causar la expansión universal en contra del campo gravitacional presente, entonces es suficiente también para evitar que sucediera una aglomeración local, en presencia de tal fuerza de gravedad, y viceversa. Es esencialmente por eso, que la formación de las galaxias se pasa sin muchos comentarios en la mayoría de los sistemas de cosmología”. (F. Hoyle y T. Gold, citado en D. B. Larson, Universe in MotionUniverso en Movimiento,  1984, pag. 8).

10. El hidrógeno no se aglomera en el espacio. La investigación de Harwit refuta la posibilidad de que el hidrógeno en el espacio pueda aglomerarse. Este es un avance crucial que refuta el Big Bang y las teorías asociadas sobre el origen de la materia y de las estrellas. El problema es doble: (1) La densidad de la materia en el espacio interestelar es demasiado baja. (2) No hay nada que atraiga las partículas de materia en el espacio para que se peguen las unas con las otras. Piense en esto por un momento ¿Le parecen razonables los argumentos del Big Bang? Este punto es tan importante (porque destruye a esa teoría del origen de las estrellas) que la investigación de Harwit debe ser mencionada con más detalle:

La investigación de Harwit consistió en determinar las posibilidades matemáticas de que los átomos de hidrógeno pudieran pegarse los unos con otros, y formar así granos diminutos de varios átomos, por la adherencia al azar de las partículas alrededor de un núcleo, átomo o molécula interestelar, pasando a una velocidad variable. Considerando las condiciones más favorables y la capacidad máxima de adherencia de los granos, Harwit determinó que la cantidad de tiempo necesario para que el gas u otras partículas se aglomeraran para formar un grano con un radio de sólo una cienmilésima parte de un centímetro, ¡sería como de 3 mil millones de años! De acuerdo a parámetros más realistas, se requerirían 20 mil millones de años para producir en el espacio, un diminuto grano de materia adherida. (M. Harwit, Astrophysical Concepts – Conceptos de Astrofísica, 1973, p. 394). Harwit no es un creacionista, como la mayoría de los científicos citados en nuestra obra de 1326 páginas, llamada Serie La Evolución Descartada (de la cual este libro es un resumen).

11. Los descubrimientos de la investigación de Novotny, también son muy importantes en este aspecto. Novotny (quien tampoco es un creacionista), en un libro publicado por la Universidad de Oxford, discute el problema de la “dispersión gaseosa”. Es una ley de la física que dice que en un vacío, el gas se expande en vez de contraerse; por lo tanto, el gas no se puede transformar en estrellas, planetas, etc., etc. Lo que no puede suceder, no puede suceder, no importa la cantidad de tiempo disponible. ¿De acuerdo? Si usted está de acuerdo, entonces está siendo científico (porque está de acuerdo con los hechos científicos); si no está de acuerdo, se está engañando a sí mismo.

Vamos ahora a SUPONER que las nebulosas se transformaron en lo que los evolucionistas llaman proto-estrellas, o estrellas de la primera generación.

Las Estrellas Explotan y las Supernovas Producen los Elementos Pesados

El problema. Se dice que el Big Bang sólo produjo hidrógeno y helio. Por lo tanto, los teóricos tuvieron que arreglárselas de alguna manera, para explicar la formación y existencia de los otros 90 elementos más pesados que el helio, y que ahora existen.

La Teoría. Se dice que las primeras estrellas que se formaron, llamadas “estrellas de la primera generación” (o “estrellas de la población III”), contenían sólo elementos ligeros (hidrógeno y helio), y que todas ellas continuaron explotando mil millones y mil millones de veces, durante mil millones y mil millones de años, siendo estas explosiones subsecuentes las que gradualmente produjeron los elementos más pesados.

Pero este concepto es tan irracional como los que le precedieron.

1. Otra necesidad imaginativa. Como con todos los otros aspectos de esta teoría, esta se incluye con el fin de colocar de alguna manera, los elementos más pesados que el helio en el universo, puesto que los evolucionistas, aseguran que el Big Bang sólo produjo hidrógeno y helio.

2. Pero las brechas en la masa atómica a nivel de los números atómicos 5 y 8, hacen imposible que el hidrógeno o el helio se pudieran haber transformado en cualquiera de los otros elementos más pesados. Este es un punto extremadamente importante, y se le llama “la brecha de la masa 4 del helio” (o sea que hay un hueco en la secuencia de elementos, inmediatamente después del helio 4). Por lo tanto, las estrellas en explosión no podrían producir (por añadidura progresiva de protones, neutrones y electrones) los elementos más pesados. Algunos científicos especulan que pudieran haberse producido algunos elementos más pesados, pero que no en las cantidades suficientes como para formar posteriormente todos los elementos más pesados que ahora existen en nuestro universo.

Así, entre los núcleos de los elementos que pudieron haber sido formados, hay una brecha tanto a nivel de los elementos que tendrían masa atómica 5 y masa atómica 8. Ni el hidrógeno ni el helio pueden saltarse la brecha a nivel de la masa 5. Esta primera brecha está causada por el hecho de que ni un protón ni un neutrón, pueden ser añadidos al núcleo del helio con masa 4. Debido a esta brecha, el único elemento en que el hidrógeno se puede cambiar normalmente, es el helio. Aunque pudiera tenderse un puente sobre esta brecha, el proceso aún se detendría de nuevo a nivel de la masa 8. La explosión de una bomba de hidrógeno produce deuterio (hidrógeno 2), el cual, a su vez, forma helio 4. En teoría, la reacción en cadena de cambios nucleares provocados por la bomba de hidrógeno, debería continuar transformando los núcleos en los de elementos cada vez más pesados, hasta llegar al uranio, pero el proceso se detiene a nivel de la brecha de la masa 5. Es más, si no fuera por esa brecha, ¡nuestro sol estaría radiando uranio hacia nosotros!

“En la secuencia del peso atómico, están vacíos los lugares correspondientes a los números atómicos 5 y 8; o sea, no hay átomos estables que tengan masa 5 y 8. La pregunta es, entonces: ¿Cómo pudieron saltarse tales brechas, durante el proceso de formación de los elementos más pesados, por incremento en sus núcleos, al capturar más neutrones? Este proceso no podría haber rebasado el helio 4, y aunque pudiera haber hecho un puente sobre este primer hueco o brecha, todavía hubiera sido detenido a nivel del la masa 8. Esta objeción fundamental a la teoría de Gamow, constituye una grave decepción, ante lo promisorio y filosóficamente significativo de su idea”. (William A. Fowler, California Institute of Technology, citado en Creation Science – Ciencia Creacionista, p. 90).

Aclaración: Si usted consulta cualquier tabla periódica de los elementos, encontrará que el peso atómico del hidrógeno (el primero y más sencillo de los elementos) es 1,008, seguido del deuterio (una forma de hidrógeno con peso atómico de 2,016) y el helio, con número atómico 4,003; pero éste es seguido del litio (6,939) y éste del berilo (9,012) y el boro (10,811), etc. Así, es obvio que hay una brecha a nivel de los pesos atómicos con masa 5 y masa 8.

¿Pero acaso no pueden las explosiones de hidrógeno salvar tales brechas o huecos?  No. La fisión nuclear (la ruptura de núcleos pesados por medio de una bomba o reactor nuclear) divide (por mitades desiguales) al uranio en núcleos de bario y tecnecio. Por otro lado, la fusión nuclear (unión de núcleos sencillos para formar uno más pesado, hecha en una bomba de hidrógeno) combina (duplica) el hidrógeno y lo convierte en deuterio (helio 2), que a su vez, se duplica y transforma en helio 4; pero ahí se queda. Así que nunca una explosión de hidrógeno (aunque sea en una estrella), cruza la brecha de la masa atómica 5.

Ahora vamos a SUPONER que las explosiones de hidrógeno y helio pudieran haber saltado los huecos (brechas) de las masas 5 y 8.

3. En teoría, se ha calculado que no ha pasado el suficiente tiempo para que se formaran, en forma espontánea, todos los elementos más pesados que ahora existen. Sin embargo, gracias a los espectrógrafos, sabemos que los elementos más pesados que el hidrógeno, se encuentran por todo el universo. Se dice que las primeras estrellas se formaron unos 250 millones de años después de la explosión inicial del Big Bang (y nadie data al Big Bang más allá de los 20 mil millones de años, y más bien, recientemente, tal fecha ha sido reducida a 15 mil millones de años).

Además se teoriza que tiempo después de que el gas se fundió o aglomeró en estrellas de “primera generación”, la mayoría de ellas explotó y (unos 250 millones de años más tarde) los fragmentos se reorganizaron en estrellas de “segunda generación”, las que a su vez explotaron y formaron la “tercera generación” de estrellas. Así, se supone que nuestro Sol es una estrella de la segunda o tercera generación.

4. En el cielo, no existen las estrellas de la población III (también llamadas estrellas de la primera generación). Según la teoría, deben haber estrellas de la “población III” conteniendo sólo hidrógeno y helio, muchas de las cuales explotaron y dieron lugar a la “población II” (estrellas de la segunda generación), pero la realidad es que no hay estrellas de la primera o segunda generaciones (Isaac Asimov, Asimov’s New Guide to Science - La Nueva Guía de Asimov a la Ciencia, 1984, pp. 33-36).

5. Las explosiones al azar no producen órbitas complicadas. Según la teoría, incontables miles de millones de estrellas explotaron. ¿Cómo pudieron las explosiones al azar, formar las maravillosamente complejas órbitas que encontramos alrededor de los soles, estrellas, estrellas binarias, galaxias y otros grupos de estrellas? Dentro de cada una de estas galaxias, centenares de miles de millones de estrellas forman parte de estas órbitas interrelacionadas. Si este delicado equilibrio no se mantuviera, ¡los planetas caerían hacia sus estrellas, y las estrellas caerían en los centros de sus galaxias, o simplemente se desintegrarían! Más de la mitad de las estrellas en el cielo están en sistemas binarios, con dos o más estrellas girando una alrededor de la otra. ¿Cómo pudieron estas asombrosas configuraciones, ser el resultado de una explosión? Pero dado que no hay estrellas de “primera generación” (“Población III”), según la teoría del Big Bang cada estrella tuvo que haber explotado por lo menos una o dos veces. Sin embargo, se sabe que las explosiones al azar, nunca producen órbitas.

6. No ha habido suficientes explosiones supernova como para producir los elementos más pesados necesarios. Hay 81 elementos estables y 90 elementos naturales. Cada uno de ellos tiene propiedades únicas y órbitas complejas. Cuando una estrella explota, se le llama una nova. Cuando una estrella grande explota, llega a ser extremadamente brillante por unas pocas semanas o meses, y se le llama supernova. Se dice que sólo las explosiones de supernovas pueden producir la mayoría de los elementos más pesados; sin embargo, sólo ha habido relativamente pocas de las tales explosiones.

7. Durante toda la historia registrada, ha habido relativamente pocas explosiones de supernovas. Si esas explosiones ocurrieron frecuentemente en el pasado, deberían seguir ocurriendo así ahora. Los astrónomos investigadores, nos dicen que sólo una a dos explosiones supernova se registran cada siglo, y que sólo 16 han explotado en nuestra galaxia en los últimos 2000 años. Las civilizaciones pasadas, cuidadosamente las registraron. Los chinos observaron una, en el año 185 d.C., y otra en el 1006 d.C. La del 1054 produjo la nebulosa del Cangrejo, y fue visible por semanas, aún a plena luz del día. Fue registrada tanto en Europa como en el Lejano Oriente, y Johannes Kepler escribió un libro acerca de la siguiente ocurrida en 1604. La siguiente, muy brillante, ocurrió en Aquila, en 1918, y la más reciente, en el velo de la Gran Nube Magallánica, el 24 de febrero de 1987.

“Las supernovas son muy peculiares y los astrónomos se esmeran por estudiar en detalle su espectro. Su mayor dificultad es que son muy raras. Sólo aparecen, como promedio, una por cada 650 años, en una galaxia cualquiera. La supernova de la Andrómeda, de 1885, fue la más cercana a nosotros (dentro de los últimos 350 años)”. (Isaac Asimov, New Guide to Science - La Nueva Guía de Asimov a la Ciencia, 1984, p. 48).

8. ¿Cómo es que la explosión estelar misteriosamente se detuvo? La teoría requeriría que con frecuencia, todas las estrellas estuvieran explotando; pero el hecho observable, es que durante toda la historia registrada, las estrellas sólo explotan rara vez. Con el fin de explicar esto, los evolucionistas (muy convenientemente para ellos) postulan que hace 5 mil millones de años, las explosiones repentinamente, se detuvieron. Cuando la teoría fue formulada en los años cuarentas, los telescopios sólo permitían a los astrónomos examinar estrellas cuya luz aparentemente había dejado a su estrella hacia 5 mil millones de años luz, mientras que ahora, podemos ver estrellas que están a 15 mil millones de años luz. ¿Por qué no vemos numerosos ejemplos de explosiones estelares sucediendo en el muy lejano espacio? La realidad es que las estrellas están muy bien; es la teoría la que está mal.

9. Las estrellas más distantes, de las que se dice que datan del tiempo de la explosión del Big Bang, no están explotando, y sin embargo ya contienen elementos de los más pesados.  Ahora se puede ver en el espacio casi hasta el tiempo del que se dice fue el principio del Big Bang. Por medio del telescopio Hubble, podemos ver  en el espacio casi hasta el principio del  tiempo teórico de los evolucionistas. Pero, igual que las estrellas cercanas, las más lejanas tienen los elementos más pesados (son de “segunda generación”), y no están explotando más frecuentemente que las más cercanas.

10. Las supernovas no desechan suficiente materia como para formar nuevas estrellas. No hay muchas explosiones estelares, y la mayoría de ellas son explosiones de estrellas pequeñas (nova). Las novas desechan muy poca materia, pues en la explosión de estrellas pequeñas sólo se pierde una cien milésima parte de su materia, mientras que al explotar, una supernova desecha como el 10 por ciento de su masa. Aún así, tal cantidad de materia liberada, no es suficiente para producir todos los elementos pesados que actualmente se encuentran en los planetas, en el gas interestelar y en las estrellas. Por lo que las supernovas, la fuente o combustible de Gamov para formar todos los elementos del universo, ocurren con demasiada poca frecuencia, y producen una cantidad demasiado pequeña de elementos pesados, como para que haya sido el origen de la gran cantidad que existe ahora en el universo.

11. Sólo se ha detectado hidrógeno y helio en el gas que fluye tras la explosión de una supernova. La teoría requiere de muchas explosiones supernova para producir los elementos pesados. Pero no ha habido suficientes supernovas, y además, ¡las investigaciones indican que tales explosiones no producen elementos pesados! Todo lo que se necesitó fue enfocar un espectroscopio hacia una supernova explotada, y analizar los elementos en el gas que fluía de lo que quedó de esa estrella. K. Davidson hizo exactamente eso en 1982, y encontró que la nebulosa del Cangrejo (resultante de la supernova observada en 1054 d. C.), sólo contiene hidrógeno y helio. Esto significa que, no importa la temperatura de la explosión, el puente sobre la brecha tras el helio con masa 4, nunca existió. (Se había teorizado que una supernova generaría temperaturas suficientemente altas como para poder puentear la brecha; pero las brechas en las masas 4 y 8, evitaron que eso ocurriera).

12. La explosión de una estrella no produce otra estrella. Se ha teorizado que las explosiones supernova causarían que el gas cercano se condensara formando nuevas estrellas; pero al explotar una estrella, el gas formado se dispararía hacia el exterior (en forma centrífuga), junto con todo lo demás.

Por todo esto, concluimos que la evidencia no apoya los diferentes aspectos de las teorías del Big Bang y de la evolución estelar.


2. MÁS HECHOS QUE DESCARTAN LA TEORÍA DEL BIG BANG.
MÁS PROBLEMAS PARA LA EVOLUCIÓN ESTELAR


1. Según la teoría, las estrellas más viejas deben de tener más elementos pesados, dado que los están produciendo constantemente; pero se ha descubierto que las llamadas “estrellas más viejas” no tienen más elementos pesados que las llamadas “estrellas más jóvenes”.  Todas las estrellas, desde las más jóvenes hasta las más viejas, tienen la misma cantidad de elementos pesados.

2. La teoría dice que el gas que se encuentra flotando en el espacio interestelar, son sobras del Big Bang, y que sólo puede consistir de hidrógeno y helio. Pero Rubins ha demostrado que esto no es cierto. El gas extra-galáctico tiene una gran variedad de elementos pesados en su interior.

3. La teoría dice que las partículas súper rápidas, lanzadas hacia afuera por el Big Bang, fueron enviadas radialmente en una forma homogénea; pero, como lo han notado los científicos, una explosión cósmica perfectamente uniforme, sólo habría producido partículas perfectamente uniformes, y cada vez menos concentradas (pues siempre se estarían alejando más unas de otras). Por lo que la sola existencia de las estrellas, refuta la teoría original de la gigantesca explosión.

4. La teoría requiere un flujo continuo de partículas hacia fuera, no dejando nada dentro de este perímetro exterior de materia fluida; pero hay estrellas y galaxias por todo el espacio, y no solamente en el borde exterior del universo. Así, aunque los aglomerados de gas hubieran podido formar estrellas, todo lo demás debería haber sido lanzado hasta los delgados bordes del espacio, dejando en medio, un gran centro hueco y vacío, en constante expansión.

5. Según la teoría, mientras más lejos veamos en el espacio, estaremos contemplando los tiempos más lejanos. Esto quiere decir que las estrellas y galaxias más lejanas deben de ser las más jóvenes; pero las investigaciones revelan que las más lejanas son iguales a las más cercanas.

6. El ímpetu angular es otro problema serio.  ¿Por qué giran las estrellas? ¿Por qué rotan las galaxias? ¿Por qué los planetas orbitan alrededor de las estrellas? ¿Por qué las estrellas binarias giran una alrededor de la otra?  ¿Cómo la súper rápida moción lineal (en línea recta), empezada por el supuesto Big Bang, pudo haber cambiado a rotación y revoluciones (movimiento giratorio)? ¿Cómo pudo aparecer el ímpetu angular que causó la aparición de tantas órbitas perfectamente balanceadas, por todo el espacio?

No hay manera alguna posible, por medio de la cual el gas flotante se pudo haber transformado a sí mismo, en objetos rotando y orbitando, como lo hacen las estrellas, los planetas y las lunas.

7. El gas que es empujando hacia el interior, no se puede transformar en una estrella giratoria. De acuerdo con la teoría, las estrellas fueron formadas por el “colapso gravitacional interno de las nubes de gas hidrógeno”. Si así fuera, ¿por qué las estrellas resultantes rotan? Algunas estrellas giran muy rápido. Pero si diez personas en un círculo, lanzan canicas hacia el centro, las canicas no empezarían espontáneamente, a girar o circundar, al llegar al centro.

8. Las teorías sobre el origen de la materia no pueden explicar por qué las estrellas giran. Los teóricos nos dicen que las estrellas de alguna manera, empezaron a girar; pero que con el tiempo, se desaceleran. Sin embargo, hay estrellas que giran más rápido que algunas estrellas “más jóvenes” o “más viejas”. Hay algunas cuya velocidad de rotación es mayor que la de un día terrestre. La más rápida, la Hz 1883, tiene un periodo de rotación de sólo 6 horas.

9. Algunas estrellas orbitan en sentido contrario a las demás. Los teóricos tampoco pueden explicar esto.

10. Hay estrellas de alta velocidad, que se mueven demasiado rápido como para acomodarse a las teorías evolucionistas sobre el origen estelar y de la materia.

11. Si la teoría del Big Bang fuera verídica, todas las estrellas se moverían en la misma dirección, sin embargo, hay estrellas y sus conglomerados, así como galaxias, que se mueven en direcciones variadas y opuestas a la de otras.  (Más adelante, hablaremos más acerca de esta teoría).

12. ¡Se acumula la evidencia de que el universo entero está girando!  Esto es un ímpetu angular de las más gigantescas proporciones; aunque en teoría, el Big Bang sólo habría producido movimientos lineales hacia afuera.

13. Los teóricos están profundamente preocupados por lo que ellos llaman, el problema de los “cúmulos.” El universo es irregular debido a la presencia de cúmulos como las estrellas, planetas, etc., pero si la teoría del Big Bang fuera cierta, ninguno de ellos debería existir. Y aunque discuten furiosamente sobre estos asuntos en sus revistas profesionales, siguen asegurándole al público que la teoría es aceptada por todos los astrofísicos. Sin embargo, ellos consideran que éste, es uno de los mayores problemas sin resolver.

“Como Philip E. Seiden, de IBM, lo dice: ‘el modelo típico del Big Bang no da cabida al acumulamiento. Ese modelo supone que el universo empezó como un gas en expansión, globalmente uniforme y homogéneo. Si aplicamos las leyes de la física a este modelo, salimos con un universo uniforme, con una inmensidad cósmica de átomos distribuidos homogéneamente, y sin ningún tipo de organización.’ Sin galaxias, ni estrellas, ni planetas, ni nada. No es necesario decirlo, pero el cielo nocturno con sus cúmulos, grupos y racimos deslumbrantes, nos dice lo contrario. Entonces, ¿cómo llegaron allí todos los cúmulos? Nadie lo sabe” (Ben Patrusky, “Why is the Cosmos Lumpy?” – “¿Por Qué el Cosmos es Grumoso?”,  Science 81, Junio 1981, p. 96).

14. El universo está lleno de estrellas, con relativamente poco gas. Sin embargo, debería ser exactamente al revés: Debería estar lleno de gas y sin estrellas. El Big Bang debió de haber producido un universo “homogéneo” formado por gas uniforme en constante flujo hacia fuera, casi sin “inhomogeneidades” ni “acumulaciones”, como los son las estrellas y los universos tipo isla.

15. El universo está lleno de cúmulos de súper-racimos. Estos son los “cúmulos” más grandes de todos. Recientemente se ha descubierto que las galaxias están agrupadas en racimos de galaxias, y estos racimos se agrupan en racimos todavía más grandes, llamados súper-racimos. Los Big Bangers, como los llaman sus colegas, excusan el problema diciendo que “olas de gravedad” produjeron las galaxias. Pero la gravedad, de cualquier tipo, nunca podría acumular el hidrógeno y el helio flotantes, y hacer una estrella o un planeta a partir de gas, o hacer una red de estrellas maravillosamente organizadas en forma de un disco, ni producir el meticulosamente equilibrado girar, rotar y orbitar, de las estrellas y de los planetas.

“Los mayores esfuerzos de los investigadores se han concentrado en tratar de cubrir los hoyos en la teoría del Big Bang, y en establecer una idea que ha llegado a ser cada vez más compleja y engorrosa... no vacilo en decir que un paño mortuorio enfermizo cuelga sobre la teoría del Big Bang. Cuando un patrón de evidencias se acumula en contra de una teoría, la experiencia demuestra que la teoría rara vez se recupera…” (Sir Fred Hoyle, “The Big Bang Theory Under Attack” – “La Teoría del Big Bang Bajo Ataque”, Science Digest, Mayo 1984, p. 84).

16. Se ha descubierto que es el colapso, y no la fusión nuclear, la causa de la energía solar. Pero esto, socavaría toda la teoría del Big Bang. Brevemente resumiremos aquí esta información que se discute más ampliamente (junto con citas adicionales) en el capítulo: Origen de las Estrellas, incluido  en nuestro juego de 3 tomos o en nuestra página web. También se expone esto, parcialmente, en el inciso 6: “El Colapso Solar”, en el capítulo sobre La Edad de la Tierra, incluido en este libro.

Hay evidencias que demuestran que nuestro sol “brilla,” no por las explosiones de hidrógeno, sino por el colapso solar. Sin embargo, la teoría de la evolución de las estrellas, está ligada al hecho de que las estrellas brillan por las explosiones de hidrógeno (fusión nuclear) que experimentan. La cantidad de masa/energía que nuestro Sol tendría que perder diariamente, equivaldría a 4 millones de toneladas [3.6 millones de toneladas métricas) por segundo. El problema es que si así fuera, el proceso de la fusión nuclear, estaría produciendo muchísimas partículas sub-atómicas llamadas neutrinos, y que cada metro cuadrado de la superficie de la tierra debería estar siendo bombardeada por un billón de neutrinos por segundo. Pero a pesar de que desde mediados de los años setentas, los científicos han tratado de encontrarlos y hasta han colocado detectores de neutrinos, se sabe que casi ninguno de ellos nos llega desde el sol. Este sólo hecho debería ser suficiente para descartar la teoría de que la fuente de la energía solar es el hidrógeno (cf. J. H. Bahcall, Astronomical Journal, 76:283, 1971). Corliss, el líder mundial en rastrear anomalías científicas, considera que los “neutrinos ausentes” son “una de las anomalías más significativas en astronomía” (W. R. Corliss, “Stars, Galaxies, Cosmos” – “Estrellas, Galaxias, Cosmos”, 1987, p. 40). No fue sino hasta los años treintas, que la teoría nuclear de la luz estelar fue desarrollada por Hans Bethe y Carl von Weizsacker; pero no deja de ser aún sólo una teoría.  En contraste, hay fuerte evidencia que apunta al colapso solar como la verdadera causa de la energía solar.

La base científica para el colapso solar, como la fuente de la energía solar, fue desarrollada hace más de un siglo por dos brillantes científicos: Hermann von Helmholtz y Lord Kelvin. Si cada estrella se está colapsando lentamente, grandes cantidades de energía se estarían descargando constantemente; pero los evolucionistas no pueden aceptar esta posibilidad, porque significaría que el universo (y la Tierra) es mucho más joven, ya que la fusión nuclear supone miles de millones de años para la vida de una estrella, mientras que el colapso solar, sólo unos pocos millones. Por ejemplo, sólo se necesitaría un cambio en el radio de nuestro Sol de unos 80 pies (24,7 m.) por año, para producir la descarga de energía que actualmente emana de nuestro Sol. Esto significa una reducción en el radio solar, de 0,009 pies [0,27 cm.] por hora.

Otros científicos han encontrado evidencias del colapso solar. Un importante estudio hecho por John A. Eddy y Aram Boornazian (New Scientist, Marzo 3, 1983, p. 592), basado en el análisis de las medidas solares hechas desde 1836, en el Observatorio Real de Greenwich, y a partir de 1846, en el Observatorio Naval de Estados Unidos, calculó que el sol se está encogiendo a un ritmo de 5 pies en diámetro por hora (0,1% por siglo, o 2 arc-segundo por siglo). Ellos también analizaron los eclipses solares de los últimos cuatro siglos; y un reporte por separado hecho por Ronald Gilliland, confirmó el reporte de Eddy y Boornazian (op. cit, p. 593).

“El Sol se ha estado reduciendo como 0,1% por siglo... correspondiendo a un ritmo de encogimiento de como 5 pies (1,52 m.) por hora”. (G. B. Lublihn, Physics Today – Física de Hoy, Vol. 32, No. 17, 1979).

Estos anteriores descubrimientos, indicarían que la emanación de energía radiante de nuestro sol, es generada por este colapso y encogimiento, y no por explosiones de hidrógeno (o sea, fusión termonuclear) llevada a cabo en su profundidad. Como ya se mencionó, si el hidrógeno fuera el combustible solar, deberíamos estar recibiendo grandes cantidades de neutrinos; pero casi ni uno se ha detectado.

Parece ser que también Júpiter se está reduciendo, ya que está emanando más calor del que recibe del sol. Una contracción de la superficie de sólo un centímetro por año, correspondería al flujo emanado por Júpiter. Una situación similar se ha detectado en Saturno.

“Júpiter, gracias a un proceso de contracción y enfriamiento, irradia el doble de la energía que absorbe del sol” (Star Date radio broadcast, Noviembre 8, 1990).

“Saturno emite 50% más calor del que recibe del Sol”. (Science Frontiers, No. 73, Enero-Febrero 1991).

Aunque estos hechos se conocen, aún así se ha decidido apegarse a la teoría de la fusión solar (explosiones de hidrógeno), como la causa de la energía y luz solar, con el fin de defender la teoría evolucionista.

“Los astrónomos se sorprendieron, y el público se asombró, cuando en 1979 Jack Eddy, de High Altitude Observatory en Boulder, Colorado, afirmó que el Sol se estaba encogiendo a tal ritmo que si este proceso no se invertía, nuestra estrella local desaparecería dentro de los cien millones de años siguientes.” (John Gribbin, “The Curious Case of the Shrinking Sun” – “El Curioso Caso del Sol Menguante”, New Scientist, March 3, 1983).

16. “Sin embargo, las evidencias geológicas nos indican que la corteza terrestre (el estrato rocoso de nuestra Tierra) tiene una edad de varios miles de millones de años, y seguramente se espera que el Sol es por lo menos tan viejo como la Tierra; por lo tanto, debemos concluir que otra fuente debe ser la responsable por la mayoría de la energía emanada de una estrella”. (Eva Novotny, Introduction to Stellar Atmosphere and Interiors – Introducción a la Atmósfera Estelar y sus Interiores, 1973, pág. 248).

Resumiendo lo del colapso solar: La evidencia de que las explosiones de hidrógeno (la fusión termonuclear) son la causa de energía solar (luz solar) sería la presencia de una gran cantidad de radiación por neutrinos; pero tal evidencia no existe. En cambio, la evidencia de que el colapso solar (encogimiento gradual) es la causa, ha sido definitivamente demostrada. Los evolucionistas rechazan el colapso solar como la causa, (1) puesto que eso significaría que la edad de nuestro Sol y de nuestro universo no podría ser más unos pocos millones de años; (2) porque sus teorías cosmológicas estarían en error; y (3) porque la teoría del Big Bang sería eliminada.

¿Pero que no hay alguna evidencia que apoye la teoría del Big Bang? Los evolucionistas sólo pueden presentar  DOS, y aquí están:

La Radiación de Fondo (Background Radiation), Que no es Evidencia del Big Bang.

El hecho. Hay una tenue cantidad de radiación de calor por todo el espacio. Se le llama la Radiación de Fondo (Background Radiation), y puesto que emana uniformemente de todas direcciones, se cree que existe por todo el universo. Es una muy pequeña cantidad de “calor”, de hecho, sólo 2,730 K. sobre el cero absoluto (270.42o C).

La teoría. Se dice que La Radiación de Fondo (también llamada radiación de microondas), descubierta primeramente en 1965, es la única y mejor evidencia de que el Big Bang ocurrió, pues se asegura que son los residuos y últimos remanentes que quedaron tras la explosión del Big Bang.

Ciertos científicos dijeron que la Radiación de Fondo probaría su teoría en cuatro maneras: (1) Porque vendría de una sola fuente y dirección: El Big Bang, (2) porque tendría la fuerza radiactiva correcta y acorde con la teoría matemática del Big Bang, (3) Porque emitiría el espectro apropiado, y (4) porque no sería una radiación uniforme.

Pero es fácil darse cuenta que si esta es la mejor evidencia que los teóricos pueden presentar para apoyar su especulación, seguramente que es muy débil.

1. Es omnidireccional. La radiación de fondo viene de todas las direcciones en vez de una sola. La teoría del Big Bang necesita que viniera de una sola dirección (de donde el Big Bang ocurrió). Desde su descubrimiento, los científicos no han podido igualar su radiación direccional (su isotropía), con las predicciones del Big Bang. Su omnidireccionalidad nos indica de dónde viene la radiación de fondo: “La radiación de fondo” es realmente, una leve cantidad de calor emitido por las estrellas en todo el universo. ¿Acaso no era de esperarse que las estrellas emitieran una leve cantidad de calor hacia el espacio?

2. La radiación de fondo no concuerda con la teoría, por ser demasiado débil. Debería de ser mucho más potente.  Fred Hoyle, un prominente astrofísico del siglo XX, dijo que debería ser mucho más fuerte.

3. A la radiación de fondo le hace falta el debido espectro. No tiene la capacidad del “cuerpo negro” ideal (su capacidad de absorber totalmente la luz), lo que correspondería con los cálculos de Max Planck. O sea, que esta radiación no corresponde con el teórico espectro del cuerpo negro de 2,7 K. que requiere la teoría del Big Bang.

4. Su espectro debería ser mucho más caliente de lo que es. El calor emanado por esta radiación, debería tener una temperatura mucho más alta de la que tiene, o sea, que esta radiación debería de emitir un espectro de cuerpo negro de 100o K, lo que es mucho más del espectro real de 2,73o K que actualmente tiene.

5. La radiación de fondo es demasiado uniforme. La teoría necesita que sea mucho más irregular y “con cúmulos” (o “fluctuaciones de densidad”) para que pudiera explicar cómo es que se podrían formar estrellas a partir de la explosión del Big Bang. En años recientes, se han detectado algunas leves variaciones en su regularidad, pero esto todavía no es suficiente para apoyar la teoría.

“Parece difícil de creer, que considerando que la materia visible está claramente acumulada y agrupada en todas las escalas, el gas intergaláctico sea invisible, uniforme y homogéneo”. (G. de Vaucouleurs, “The Case for a Hierarchical Cosmology” – “El Caso Para Una Jerarquía Cosmológica”, Science 167, p. 1203).

“El problema está en reconciliar la aparente uniformidad de la primera expansión, indicada por la regularidad en la radiación de fondo, con las estructuras de gran envergadura observadas (como las estrellas, planetas, etc.), pues una explosión cósmica perfectamente uniforme, habría producido sólo una nube de gas, cada vez más delgada”. (Peter Pocock y Pat Daniels, Galaxies -  Galaxias. 1988, p. 117).

6. Todos los puntos mencionados arriba (omnidireccionalidad, muy leve cantidad de calor, superficie regular, con fluctuaciones en su fuerza radiactiva) es lo que esperaríamos del calor radiante de los múltiples billones de estrellas diseminadas por todo el universo. Sería comprensible esperar que todas esas estrellas emitieran una leve cantidad de calor radiante, uniforme y omnidireccional, y también sería de esperarse que ese calor radiante emitido por las estrellas, mostrara a tan grandes distancias, muy leves fluctuaciones. ¿Acaso no emiten hacia el espacio, cada una de ellas, calor y ocasionalmente gigantescas llamas luminosas? Si usted no cree que las estrellas emiten calor hacia el espacio, entonces usted no cree que es el Sol el que lo mantiene cálido.

La Desviación Hacia el Rojo (The Redshift), Que no es Evidencia del Big Bang o de un Universo en Constante Expansión

El hecho. La luz relativamente blanca, puede ser descompuesta por un prisma triangular de vidrio, en todos los colores del arco iris. Lo mismo se le puede hacer a la luz emitida por las estrellas, usando un espectrómetro. Unas bandas oscuras y verticales, marcan el espectro en varios puntos. Analizando estas bandas oscuras, se puede determinar el tipo de elementos que hay en cada estrella. El tipo espectral es una forma de clasificar a las estrellas, con base en su espectro, temperatura superficial y masa. Un espectrograma es la fotografía del espectro de una estrella. La espectroscopia es el estudio de los espectros. El color ultravioleta está en uno de los extremos del espectro, y tiene una frecuencia más alta y una onda más corta que la luz azul visible. La luz infrarroja, está en el otro extremo del espectro visible (los astrónomos la llaman “roja”).

Toda estrella desvía la luz hacia el rojo en diferente grado (o sea que, el espectro entero de esa estrella está desplazado hacia el extremo rojo). Mientras más lejana esté una estrella o galaxia de nosotros, más desvía su luz. A esto se le llama desplazamiento hacia el rojo (ó Redshift en inglés).

La teoría. Los “Bigbangers” (como los llaman los astrónomos) teorizan que esta desviación hacia el rojo (Redshift) demuestra que el universo está en constante expansión, a partir del punto del Big Bang, y ellos basan su hipótesis en la teoría de que la velocidad es la única causa del desplazamiento hacia el rojo (Redshift). Esto significaría que si la luz está viajando hacia nosotros, su longitud de onda es levemente comprimida o acortada, y esto ocasionaría que se desviara hacia el azul (con dirección al ultravioleta); pero si se está alejando de nosotros, la longitud de la onda se alargaría, con lo que se causaría una desviación de la luz hacia el rojo (Redshift), o sea, con dirección hacia el infrarrojo.

“Este Redshift, observado en las líneas espectrales de galaxias distantes e interpretadas como un efecto Doppler (por la velocidad), es la clave a la cosmología”. (Carl Sagan, Cosmos, pág. 252).

¿Que causa la desviación hacia el rojo (Redshift)? Es obvio que la distancia de la estrella tiene algo que ver con el Redshift. He aquí CUATRO explicaciones científicas para el REDSHIFT, cada una de las cuales es aceptada por varios científicos:

·          La Desviación hacia el rojo, por la velocidad (The Speed Redshift). También llamada La Teoría Doppler del Redshift. Aquí, la desviación ocurriría si la estrella estuviera alejándose de nosotros. Los evolucionistas dicen que todas las estrellas se están alejando de nosotros, y que no hay otra causa para los Redshifts registrados. Pero hay otras tres posibilidades:

·         Los Redshifts gravitacionales: El efecto de la gravedad sobre los rayos de luz, les ocasionaría una pérdida de energía en el haz de la luz en movimiento. En 1915, Albert Einstein predijo que la gravedad podría desviar la luz, ocasionándole una desviación hacia el rojo (Redshift), lo cual más tarde, se comprobó como cierto. Cuando la luz viaja hacia nosotros desde estrellas muy distantes, al pasar cerca de otras estrellas, su haz se desacelera levemente, ocasionando que su espectro se desvíe hacia el rojo.

“Los conceptos de Einstein sobre la gravedad, le permitieron predecir que la luz emitida por una fuente con un campo gravitacional muy fuerte, sería desplazada hacia el rojo (La desviación de Einstein).”  (Isaac Asimov, Asimov’s New Guide in Science, 1984, pág. 50).

Sin embargo, con el fin de ponderar sus teorías del Big Bang y de un universo en expansión, los evolucionistas ignoran las desviaciones ocasionadas por la gravedad, por el efecto Doppler de segundo orden, y por la pérdida de energía.

·          La Desviación Doppler de Segundo Orden (SECOND-ORDER DOPPLER SHIFT): Una fuente de luz moviéndose en ángulo recto con relación a un observador, siempre será desviada hacia el rojo (Redshifted). Esto ocurriría si el universo se estuviera moviendo lentamente en una gigantesca órbita alrededor de un centro. Ya sabemos que todos los cuerpos en el universo están orbitando y, a la misma vez, moviéndose en otra dirección con todo y su órbita. Pues bien, mucho de ese movimiento esta en ángulo recto con respecto a nosotros.

·         Desviación por pérdida de energía (Energy Loss Shift): Las ondas de luz por sí mismas, podrían perder energía al viajar a través de largas distancias. Esto explicaría muy convenientemente, el por qué las estrellas más lejanas a nosotros, tienen las desviaciones hacia el rojo (Redshifts) más dramáticas. Por eso, también se le llama la desviación de luz cansada.

Los teóricos del Big Bang mantienen que la desviación por velocidad (Speed Redshift) es la UNICA causa para la desviación hacia el rojo (Redshift), ya que así, ellos pueden decir que el universo se sigue expandiendo como resultado del Big Bang.

Pero la evidencia revela que sostener la teoría de la desviación por velocidad, como la UNICA causa de la desviación hacia el rojo (Redshift), es un error:

1. Casi todas las estrellas y galaxias tienen desviación hacia el rojo. Este hecho está de acuerdo con las desviaciones por efecto gravitacional, por efecto Doppler de segundo orden, y por pérdida de energía; pero si sólo se acepta la teoría de la velocidad como causa de la desviación hacia el rojo, eso significaría que ¡prácticamente todo el universo se está alejando de nosotros y nuestro planeta! En una verdadera teoría de un universo en expansión, todo se estaría alejando de un punto central localizado en algún sitio, pero no de nuestro planeta. Si el Big Bang en realidad ocurrió, el universo estaría precipitándose hacia afuera del sitio donde ocurrió la explosión, y ¡no de nuestro planeta! Por ejemplo: Una bomba explota en el espacio, lanzando esquirlas por todos lados. Algunos pedazos volarían en dirección nuestra, mientras que los demás, viajarían en otras direcciones. Esta diferencia se puede medir. Algunos pedazos volarían hacia nosotros, otros a un lado de nosotros, y otros alejándose de nosotros. Así, si hubiera ocurrido un Big Bang, podríamos localizar su origen midiendo las desviaciones hacia el rojo; pero, en cambio, sólo encontramos evidencias de que todo en el espacio ocasiona desviación hacia el rojo, o sea que todo supuestamente, se está moviendo en dirección opuesta a nosotros. Este punto refuta ambas teorías, la del Big Bang y la de un universo en expansión.

2. Las estrellas y galaxias más cercanas son las que muestran menos desviación hacia el rojo, y además, algunas de las estrellas más cercanas, se están moviendo hacia nosotros, y aún así, presentan desviación hacia el rojo. Mientras más tiene que viajar la luz estelar para llegar a nosotros, más serían desaceleradas por los dos tipos de desviación mencionados.

3. Hay evidencias de que los fotones (partículas de luz) sí se desaceleran, lo cual podría explicarse muy bien de acuerdo con las teorías de la desviación gravitacional y la desviación por pérdida de energía.

4. Los cuásares refutan fuertemente la teoría de la velocidad como causa de la desviación hacia el rojo. Estos, son objetos celestes desconocidos, que muestran espectros con desviación extrema hacia el rojo. Pero si la teoría de la velocidad es aceptada como la causa de esas desviaciones, ellos estarían a unas imposiblemente grandes distancias de nosotros. ¡Algunos tienen desviaciones hacia el rojo de 200 a 300 por ciento! Esto equivaldría a distancias de hasta 12 mil millones de años luz y velocidades de alejamiento ¡excediendo un 90 por ciento la velocidad de la luz! Muchos astrónomos renunciaron a la teoría de la velocidad, cuando aprendieron esto. Y luego, vino el descubrimiento de cuásares con desviación hacia el rojo, aún mayores: ¡300 a 400 por ciento! Finalmente, se encontraron tres cuásares, los cuales según la teoría de la velocidad, se estarían moviendo a velocidades mayores que las de la luz. ¡Uno de ellos sería ocho veces más rápido que la velocidad de la luz! En un intento desesperado por salvar su teoría, los evolucionistas recalcularon la “Constante Hubble”, que es la fórmula usada para calcular la velocidad de la luz; pero como no la pueden cambiar, ahora sí, ¡tienen un dilema en sus manos! Como escribió Vincent A. Ettari, “Un aumento de 100 por ciento en la constante Hubble, disminuiría la edad estimada del universo en un 50 por ciento.” ¡Y esto, no lo pueden aceptar los evolucionistas!

5. La luz tiene peso. Algunos sugieren que la luz y la gravedad no se pueden afectar mutuamente. Pero Einstein tenía razón: La luz puede ser desviada por la gravedad porque tiene peso. Y porque la luz tiene peso, ¡puede ser desviada por la materia, y desplazada! Así, porque la luz pesa, las estrellas por donde pasa, la desvían levemente hacia el rojo.

“Si en una balanza súper sensible, uno de sus platillos se mantiene a oscuras, mientras que se deja que cierta luz incida sobre el otro, la parte de la balanza iluminada se va a mover discretamente, demostrando que la luz tiene peso. La presión de la luz sobre la superficie terrestre, se ha calculado en dos libras por milla cuadrada (90 kg por 2,6 km2).” (Isaac Asimov, Asimov’s Book of Facts. 1979, pág. 330).

6 - Nadie ha visto jamás un espectro de luz estelar con desviación hacia el azul (Blue-Shifted). Esto está de acuerdo con las teorías alternas de la desviación hacia el rojo (la gravitacional, la del efecto Doppler de segundo orden y la de desviación por pérdida de energía). Aún las estrellas más cercanas, las cuales pensamos que se están moviendo hacia nosotros, muestran leve desviación hacia el rojo. Pero, si la teoría de la velocidad es la única causa de la desviación hacia el rojo, entonces toda estrella del universo se estaría alejando de nosotros. Pero ¿por qué tendríamos que ser nosotros el centro de este universo en expansión? En las páginas 67 y 68 de su libro, Asimov’s New Guide to Science, Isaac Asimov, un evolucionista confirmado, enlista 10 razones por las que los cuásares no pueden estar de acuerdo con la teoría de la velocidad de la luz. (Esta extensa referencia, está disponible en nuestra página web).


3.      OTRAS TEORÍAS SOBRE EL ORIGEN DEL UNIVERSO.


Hay varias otras teorías sobre el origen de la materia que son esencialmente, sólo variaciones de la teoría del Big Bang, y por lo tanto, se enfrentan básicamente con los mismos problemas.

1. La teoría del universo en estado estable. Fue originada por Fred Hoyle en 1948, y esta teoría dice que en el espacio intergaláctico, discreta pero constantemente, está apareciendo nueva materia a partir de la nada. Pero en 1965, el mismo Hoyle, abandonó públicamente su teoría, considerándola como algo ridículo. (En nuestra página web, enlistamos sus razones para tal decisión).

2. La teoría de un universo oscilante. Esta es otra idea de George Gamow, y dice que cuando este universo se termine, otro Big Bang lo reiniciará otra vez. La diferencia principal es que, mientras que el primer Big Bang ocurrió cuando la nada explotó para convertirse en toda la materia del universo, en las otras explosiones, toda la materia existente se aglomeraría en un diminuto punto, para nuevamente explotar. Robert Jastrow, fundador y director del Goddard Institute for Space Studies de la  NASA, refutó esta teoría por el hecho de que cuando se consuma todo el hidrógeno, no habrá nada para reemplazarlo. Adicionalmente, esta teoría presenta los siguientes problemas:

·        ¿Por qué una materia que está en constante expansión hacia el infinito, de repente se detendría e invertiría su dirección?
·        Si toda la materia llegara finalmente a desplazarse hasta el perímetro exterior del universo, ahí quedaría el centro gravitacional. ¿Por qué habría de querer la materia revertirse y alejarse de su campo gravitacional?
·        El universo no podría colapsarse hacia el centro, a menos que hubiera diez veces más materia que la que ahora existe en el universo. Este es el problema de la “masa ausente”. Los evolucionistas han tratado de resolverlo teorizando que el 97% de la masa que hay en el universo es “materia oscura” que no puede ser localizada, vista, o identificada con ningún instrumento científico.
·        Se supone que toda la materia disparada hacia adentro va a chocar en un punto miniatura; pero en realidad, la inercia se la llevaría mucho más allá de ese punto central. ¿Por qué se detendría toda en un solo puntito? Todo esto no son sino más cuentos de hadas. Recuerde que también fue Gamow quien inventó la teoría del Big Bang.

3. La teoría de un universo inflacionario. Ésta, parcialmente inventada por Allan Guth y Paul Steinhardt en 1984, dice que el universo (incluyendo tanto el espacio como el tiempo), empezó como una sola partícula infinitesimal. Nadie ha podido averiguar de dónde vino tal partícula, ni cómo todo pudo aglomerase en ella. Dice que en primera etapa fue una masa “gelatinosa, grande y fría”, y que cuando alcanzó las cinco pulgadas, de repente se calentó y entró en su etapa “caliente y de explosión masiva”, y explotó (como el Big Bang). Ahora los autores especulan que la partícula inicial, se infló a partir de la nada, para alcanzar su etapa puntiforme y gelatinosa.

Todas estas teorías son ciencia ficción barata, y junto con la teoría del Big Bang, violan las leyes naturales, incluyendo la Primera y Segunda Leyes de la Termodinámica (que discutiremos en el capítulo 18 de este libro). Aún Stephen W. Hawking, de la Universidad de Cambridge, uno de los físicos teóricos más influyentes en el mundo, ha rechazado la teoría del Big Bang (*National Geographic, Diciembre 1988, p. 762).


4. HECHOS ADICIONALES QUE REFUTAN LA EVOLUCIÓN ESTELAR


¿Cómo llegaron las estrellas a su lugar? Seguramente no fue por evolución. Aquí hay más razones por las cuáles las teorías de la evolución estelar no concuerdan con los hechos:

1. Las galaxias nunca existen solas. Siempre se encuentran en pares o en colecciones más grandes de galaxias, de tal manera, que una condensación de nubes no favorecería la formación de pares ni de grupos de estrellas cercanas.

2. Por lo general, el total de materia presente en una galaxia, no explica cómo es que sus estrellas se agruparon en la forma que lo hicieron. La proporción entre el espacio y la masa dentro de la galaxia, es demasiado grande para mantenerlas unidas.

3 - La forma usual de las galaxias es la de un platillo con una esfera central; pero tal estructura, desafía cualquier explicación basándose en las leyes de la física. Y los universos en forma de isla, no deberían tener su estructura y arreglo de órbitas, tan altamente coordinado. Todas las estrellas deberían volar para separarse. Cada galaxia es una estructura celeste cuidadosamente organizada. En un intento de explicar esta configuración, los teóricos dicen que ¡tiene que haber “materia oscura” apretando a las galaxias! Pero no hay evidencia de que tal cosa sofisticada exista. Realmente se necesita mucha imaginación para sostener la teoría evolucionista. Por eso, los teóricos dicen que el “97% del universo está perdido”, refiriéndose a esa materia oscura (“y exótica”), que dicen que no pueden encontrar (Marcia Bartusiak, “Missing: 97% of the Univese” – “Falta: 97% del Universo”, Science Digest, 91:51, Diciembre 1983).

4. ¿Por qué las galaxias tienen forma de disco? Los astrónomos dicen que no hay explicación sobre qué podría poner las estrellas de una galaxia en ese molde estructural. Ciertamente es bello, con sus racimos acumulados fuera del disco y colgando en el espacio como candelabros; pero ¿cómo podrían movimientos al azar producir tan bien balanceada y artística armonía?

5. Cada galaxia, con todas sus estrellas, se mueve en unidad, en una cierta dirección, y a pesar de que las velocidades acumuladas dentro de una galaxia deberían, junto con las fuerzas gravitacionales, desorganizar las estrellas que hay dentro de ella, esto no sucede así.

6. Toda la evidencia indica que estas galaxias fueron organizadas en su forma presente, y que son mantenidas juntas por un poder aún inexplicable por las fuerzas naturales hasta ahora conocidas.

7. Más de la mitad de todas las estrellas que actualmente podemos examinar individualmente, por medio de nuestros telescopios, son sistemas de estrellas binarias o múltiples. La otra palabra para evolución es “aleatoriedad.” ¿Cómo podrían accidentes aleatorios (al azar) y contracciones gaseosas, producir grupos de dos, tres o cuatro estrellas que se formaran girando una alrededor de la otra? Deberían chocar las unas contra las otras, o volar para finalmente separarse. Intente colocar dos imanes cerca el uno del otro ¿Cree usted que por sí mismos se pondrán a orbitar uno alrededor del otro, o que lograrían condensarse?

8. Diferentes binarias. La mayoría de las estrellas que giran una alrededor de la otra, tiene composición diferente. Los espectros revelan que cada una tiene propiedades físicas diferentes. Así, la mayoría de los sistemas binarios están compuestos de diferentes tipos de estrellas. Esto no lo puede explicar la evolución.

9. Los racimos globulares son cúmulos masivos de estrellas. No hay manera posible de que se hayan formado por medio de la evolución, o de que aún existieran; pero allí están. ¡Cada uno de ellos contiene de 20.000 a 1 millón de estrellas! Solamente en nuestra Galaxia, la Vía Láctea, se calcula que hay 200 de estos racimos o cúmulos gigantescos, y hay otras galaxias que tienen cantidades similares.

10. No hay sistemas binarios o múltiples en los racimos globulares. Este hecho es inexplicable por las teorías del origen estelar.

11. Los racimos globulares son extremadamente estables, a pesar de que debieran ser los objetos más inestables del universo. Las estrellas que forman estos racimos globulares, deberían estar todas chocando unas contra otras. En cambio, la organización de las estrellas dentro de estos racimos, es fabulosa. Cualquier fuerza no pensante, que hubiera sido capaz de incluir estas decenas de miles de estrellas en un racimo globular, ¡hubiera provocado que todas chocaran!

12. No se puede decir que las fuerzas de la evolución las “acumularon” gradualmente, porque estos racimos globulares de estrellas, siempre tienen un tamaño mínimo,  por debajo del cual, no ocurren.

13. Los racimos globulares giran separadamente, y hasta ¡pasan por el plano galáctico sin chocar con ninguna estrella!  ¡La evolución no puede explicar esto! Estos racimos son fantásticos cúmulos de estrellas, cada uno esparcido en un plano más arriba o más abajo de un universo en forma de isla.

14. ¡Las galaxias elípticas son verdaderamente enormes! Mucho más grandes que los racimos globulares esparcidos por los universos tipo islas. Las elípticas, son súper-gigantescos cúmulos de estrellas. Absolutamente no hay forma en que los movimientos y explosiones al azar, propuestos por los evolucionistas, pudieran haber producido las elípticas. ¿Cómo pudieron todas esas estrellas acumularse en ese racimo, siendo que en varios años luz de distancia, no hay absolutamente nada en el espacio circundante? ¿Cómo pueden permanecer ahí, sin chocar la una con la otra, o sin salir volando expulsada del racimo? No es posible que se hayan juntado por pura casualidad. ¡Piense, amigo lector, piense! ¿Ante qué estamos aquí siendo confrontados?

15. ¿Por qué es que las galaxias no están distribuidas en forma equidistante por todo el universo, en vez de estar acumuladas en súper racimos?  Aún los súper racimos tienen un orden y arreglo definidos. Generalmente, una o dos galaxias elípticas gigantescas, están en el centro de cada racimo.

16. Las estrellas nunca se acercan más de cierta distancia entre una y otra (3,5 años luz de distancia). Este altamente organizado arreglo, no pudo nunca haber sido causado por las fuerzas de la evolución.

17. La evidencia refuta la teoría evolutiva del tamaño estelar. La teoría de la evolución dice que las estrellas gradualmente se van haciendo más grandes hasta llegan a las rojas gigantes, y que luego se colapsan y transforman en múltiples estrellas muy pequeñas. Esta, llamada “la evolución de las estrellas,” esta esquematizada de acuerdo con el diagrama teórico de Hertzspring-Russell; pero se descubrió recientemente, que hay una barrera física entre las rojas gigantes y las enanas blancas en las que supuestamente se convierten. Teóricamente, se supone que ocurre un “desprendimiento de masa” mientras las estrellas decrecen; pero ahora se sabe que esto no ocurre. En cambio, el inmenso campo gravitacional de la estrella, rápidamente reabsorbe cualquier cosa que se desprenda de ella.

18. La Primera Ley de la Termodinámica (la ley de conservación de masa/energía: que nada se crea y se destruye, sólo se transforma), sostiene que el universo y nuestro mundo, empezaron en perfecta integridad y calidad. Dice que la materia no pudo haberse creado a sí misma. Esto hace imposible la teoría del auto origen de la materia o de la vida.

19. La Segunda Ley de la Termodinámica (la ley de la Entropía). Dice que todos los sistemas llegarán eventualmente a ser por cambios al azar, totalmente desorganizados. Rechaza la posibilidad de que la materia o la vida pudieran evolucionar hacia complejidades cada vez mayores. Todo se gasta y se desgasta. Albert Einstein declara que, de todas las leyes de la física, las dos leyes de la termodinámica nunca serían negadas o reemplazadas.  (Vea el capítulo 18, Las Leyes de la Naturaleza, para mucho más sobre esta poderosa evidencia en contra de la evolución).

20. La evolución estelar no es una ciencia observable. Muchos evolucionistas han admitido que no existe evidencia alguna de que la evolución haya ocurrido jamás en alguna parte del universo. No hay estrellas en proceso de  evolución en el espacio exterior, y en nuestro mundo, no hay plantas ni animales en proceso de evolución.


5. ¿QUÉ SON LOS AGUJEROS NEGROS?

(Para información adicional, vea #3/10 ¿Y qué de los Hoyos Negros?) (Vea la página 8 para la explicación de este párrafo).


Los hoyos negros son un extremo teórico. Si un objeto pudiera volverse suficientemente grande, podría, en teoría, colapsarse en una especie de caverna en donde la materia cercana se pudiera hundir. ¿Realmente existen tan horribles cosas? Todo esto no es más que una teoría, para la cual no hay evidencia sólida.

Los teóricos evolucionistas apuntan a lugares en el universo, donde se detectan grandes cantidades de actividad radiactiva (rayos X), y declaran que tales sitios, son hoyos negros. La causa de esa fuerte actividad radiactiva es desconocida, y sólo es especulación el decir que proviene de un hoyo negro.

Pero, si los hoyos negros absorben todo, entonces no debería haber rayos X en el área. Hasta los teóricos admiten que no podrían ver un hoyo negro aunque estuvieran cerca de uno.

Puesto que el universo entero está tan ordenado y todas las estrellas nunca exceden cierto tamaño, ¿por qué debemos  suponer que existen hoyos negros come estrellas, que destruyen grandes cantidades de estrellas? Es interesante que a pesar de que algunos de estos supuestos hoyos negros están localizados cerca de ciertas estrellas, aún así, no se las han tragado. Los hoyos negros son nada más que otra teoría no existente.

Al igual que el Big Bang, el teórico ambiente primitivo sin oxígeno, el origen de la vida a partir de materia inerte, con la formación de moléculas de proteína por obra y gracia de la casualidad; y la evolución de formas de vida de un tipo o filum, clase, orden o familia, a otras; los hoyos negros se ven bien en papel, pero no existen en la realidad.

Este es el razonamiento de los evolucionistas: “Sabemos que existen los hoyos negros, porque algunas fuentes emiten muchos rayos X. Si se detecta que muchos rayos X provienen de una sola fuente, debe ser que hay un hoyo negro”. Basados en esto, han inventado “discos de acumulación” capaces de capturar y evaporar hoyos negros, así como mini-hoyos negros; pero la única evidencia de que existen los hoyos negros son los rayos X del espacio exterior. ¡Recuerde eso!


6. EL ORIGEN DEL SISTEMA SOLAR

(Para información adicional, vea en nuestro sitio web, *#1/4 Historia de las Teorías Cosmológicas [con extensos datos] / #2/2 Una Final Mirada a la Materia y el Sistema Solar: Lo Que Sucede Cuando Llega Una Luna Nueva, Tres Hombres que nos Dieron Nuestras Modernas Teorías Estelares, ¿Qué Tan Poco Científicos Podemos Llegar a Ser?)


Refutando las Siete Teorías

Hay siete teorías sobre el origen del Sistema Solar: (1) La Hipótesis de la Nebulosa, (2) La Teoría de la Fisión, (3) La Teoría de la Captura, (4) La Teoría de la Acreción, (5) La Teoría de la Colisión Planetaria, (6) La Teoría de la Colisión Estelar, y (7) La Teoría de la Nube Gaseosa, las cuales se discuten con detalle en las páginas 79-84 de nuestro libro de 3 tomos (y en nuestra página web). He aquí varios puntos clave:

1. La Hipótesis de la Nebulosa (también llamada la Teoría Planetesimal). Dice que mientras que el gas se arremolinaba (en una nebulosa), porciones de gas que se separaron, formaron el sol y los planetas. Todas las siete teorías, requieren que hubiera gas girando y que parte de éste se haya condensado para formar el sol. Ya hemos refutado las bases fundamentales de este concepto. Muchos dicen que fue materia que se desprendió del Sol, la que originó los planetas y las lunas. Pero la composición elemental de cada uno de los planetas es diferente a la del Sol y a la de los otros planetas. Por lo tanto, uno no pudo provenir del otro. Además, el Sol tendría que haber girado extremadamente rápido para lograr lanzar la materia que formaría los planetas y las lunas, pero la realidad es que gira muy despacio. Más tarde trataremos más sobre esto.

2. La Teoría de la Fisión. Dice que nuestro Sol estalló y fue así como lanzó los planetas y lunas. Pero si así fuera, éstos seguirían viajando hacia el exterior indefinidamente, y no se hubieran detenido ni para girar alrededor del Sol, ni para girar sobre sí mismos, ni las lunas, alrededor de los planetas.

3. La Teoría de la Captura. Dice que nuestros planetas y lunas andaban errantes en el espacio, y fueron capturados por nuestro Sol. Pero si así fuera, chocarían contra el Sol; no girarían a su alrededor ni alrededor unos de otros. Actualmente, no se ven planetas o lunas errando por los cielos; y sin embargo, sabemos que hay no menos de 150 lunas en nuestro sistema solar.

4. La Teoría de la Acreción (o acumulación). Dice que nuestro planeta se formó cuando pequeños pedazos de materia se fueron aglomerando, y que más pedazos fueron los que formaron la Luna que empezó a girar a nuestro derredor. Tal idea también es descabellada. Los planetas, lunas y asteroides, están todos en órbitas cuidadosamente ordenadas. Los meteoros vuelan rápido y con movimiento lineal. No hay pedazos de materia flotando, y aunque los hubiera, estos no se pegarían unos con otros.

5. La Teoría del Choque (colisión) Planetario. Dice que nuestro mundo chocó con un pequeño planeta y que así fue como se formó nuestra Luna. Pero un impacto tal, destruiría totalmente nuestro planeta. ¿Cómo podría un impacto tal, formar una Luna que orbitara? Esto tendría que repetirse por cada una de las 150 lunas de nuestro sistema solar. Esta teoría requeriría de miles de planetas que estuvieran pasando por nuestro sistema solar, con el fin de que se produjeran todas las colisiones necesarias para formar nuestras lunas. ¿Por qué no ocurre en la actualidad tal flujo de planetas?

6. La Teoría del Choque (colisión) Estelar. Dice que de dos estrellas al chocar, formaron nuestros planetas y lunas. Pero si así fuera, nunca se detendrían a rotar alrededor de un Sol que estuviera plácidamente esperando para recibirlas. Ellas, o serían repelidas lejos del Sol, o chocarían nuevamente con él.

7. La Teoría de la Nube de Gas. Dice que nubes de gas presentes en el espacio exterior, fueron atraídas por la gravedad de nuestro sol, y que luego de detenerse, se transformaron por sí mismos, en nuestros planetas y lunas, los cuales comenzaron a circundar unos a otros. Pero ni el gas se aglomera, ni el movimiento lineal hacia el Sol, se cambiaría por movimiento circular, alrededor de él.

Ninguna de estas teorías sobre el sistema solar explica dónde se originaron las estrellas, los planetas y las lunas, ni cómo llegaron a su presente y compleja organización. A tal precisión, no se pudo haber llegado por casualidad. Cada luna está situada a la distancia precisa para que ni se precipite hacia su planeta, ni salga disparada alejándose de él. ¿Cómo pudo todo esto originarse tras sólo una explosión o colisión? Ninguna de estas teorías, se apegan a las leyes de la física, tal y como las conocemos. En las páginas 97 a 101 de su libro, Asimov’s New Guide to Science, este líder escritor de ciencia evolucionista del siglo XX, describe y hace pedazos, cada una de estas teorías sobre el sistema solar/estelar. (Lea la cita en nuestro sitio web).

Hechos Acerca de los Planetas y las Lunas

He aquí unos pocos de los muchos hechos sobre nuestro sistema solar, que refutan la posibilidad de que éste haya sido el resultado de un proceso evolutivo:

1. No se conoce ningún proceso en la mecánica, por el cual el Sol sea capaz de transferir a sus planetas, un ímpetu angular (que los haga circular, girar u orbitar). Un 99,5 por ciento de todo el ímpetu angular (fuerza de rotación) en el sistema solar, se concentra en los planetas, mientras que ¡un asombroso 99,8 por ciento de toda la masa en el sistema solar, está localizada en nuestro Sol! Para un astrofísico, esto es sorprendente e inexplicable. (Su teoría es que el Sol estuvo girando tan rápido, que pudo lanzar y alejar a los planetas). Pero la realidad es que son los planetas los que giran (rotan) mucho más rápido en comparación a la más bien lenta velocidad de rotación de nuestro sol. Así, la velocidad de rotación del sol, es mucho menor a la velocidad con la que se desplazan los planetas en sus órbitas alrededor del Sol. Tómese en cuenta que si los planetas no giraran tan rápido, se precipitarían hacia el Sol, y si el Sol no girara tan lentamente, éste lanzaría su masa hacia el espacio.

Según David Layzer, de Harvard, para que la masa de los planetas y las lunas hubiera sido originalmente parte del Sol, éste habría tenido que girar diez millones de veces más rápido. Layzer agrega, ¿Si el Sol perdió tanto de su ímpetu, por qué los planetas no perdieron el suyo?

2. Las órbitas de Mercurio, de Plutón, de los asteroides y de los cometas, tienen una extrema inclinación con relación al plano elíptico del Sol. Las teorías sobre el origen solar no pueden explicar esto.

3. Urano y Venus giran en sentido inverso a todos los demás planetas. Los otros siete giran hacia delante con relación a sus órbitas alrededor del Sol. Además, Urano gira en un ángulo de 97o de su plano orbital. Literalmente ¡va rodando!

4. Una tercera parte de las lunas se mueven en sentido inverso (¡hacia atrás!), con relación al sentido de la rotación de sus planetas. La teoría oficial de los evolucionistas, sobre cómo se formaron estas lunas que giran en sentido inverso, es ésta: El planeta primero las lanzó, y luego cuando las atrajo hacia sí, éstas empezaron a girar (rotar) alrededor de él. Así, los evolucionistas tratan de explicar todo lo que sucede en nuestro mundo y el universo, como el resultado de un montón de afortunados accidentes.

5. La persistente existencia de estas lunas es inexplicable. Por ejemplo, Tritón, la luna más cercana de Neptuno, que tiene un diámetro de 3000 millas [4827 km.], y casi el doble de la masa de nuestra luna, gira (rota) en sentido inverso cada seis días, y tiene una órbita casi circular. Además, está a ¡sólo 220.000 millas [353.980 km] de su planeta! Por todo esto, debería precipitarse sobre Neptuno en cualquier día; pero no lo hace.

6. Son tan notables las diferencias que hay entre los varios planetas y lunas, que no es posible que se hayan originado de una misma forma.

“Antes de que las astronaves empezaron a aventurarse fuera de la Tierra, el sistema solar solía ser un lugar sencillo. Pero 30 años de exploración planetaria han reemplazado lo que era un cuadro sencillo, por una imagen mucho más compleja. De acuerdo con el físico planetario David Stevenson del Instituto Tecnológico de California, ‘El resultado más sorprendente de la exploración planetaria es la diversidad encontrada en los planetas’. Ross Taylor, de la Universidad Nacional Australiana, está de acuerdo: ‘Cuando se examinan todos los planetas, y los 60 o más satélites (lunas), es muy difícil encontrar dos que sean iguales.’” (Richard A. Kerr, “The Solar System’s New Diversity” – “Nueva Diversidad del Sistema Solar”, Science 265, Septiembre 2, 1994, p. 1360).

7. Muchos dicen que los planetas y las lunas se formaron a partir de materia desprendida del Sol; pero la proporción de elementos encontrados en el Sol, es muy diferente a la que encontramos en los planetas y las lunas. Así, los unos no pudieron provenir del otro. ¿Cómo entonces, pudo la Tierra y los otros planetas haber sido arrancados del Sol (teoría planetesimal) o provenir de la misma nube de gas que produjo el Sol (hipótesis nebular)?

“Vemos pues, que un material arrancado del Sol, no pudo ser el apropiado para formar los planetas tal y como los conocemos, ya que su composición sería extraordinariamente incorrecta”. (Fred Hoyle, “Where the Earth Came from”, Harper’s, March 1951, p. 65).

8. ¿Cómo podrían haberse formado los delicados anillos de Saturno a partir de gas, o por colisiones o cualquier otro accidente sucedido al azar? (En tales anillos se incluye amoniaco, que teóricamente debería vaporizarse bastante rápido en el espacio).

9. Saturno tiene 17 lunas, y aún así ni una de ellas choca con sus anillos. La más lejana es Febe, que gira en sentido inverso a Saturno y sus anillos. ¿Cómo pudo suceder esto?

10. Casi todas las lunas de Saturno son extremadamente diferentes las unas de las otras. Sólo Titán tiene una gruesa atmósfera (más gruesa que la nuestra); Encélado tiene una superficie extraordinariamente lisa, mientras que las otras lunas son generalmente más ásperas. Hiperión es la menos esférica, pues tiene una forma como de papa. La superficie de Lapetua es cinco veces más oscura de un lado que del otro. ¡Una de las lunas está a solamente 48.000 millas (77.232 km.) por encima de la nube que cubre a Saturno! Hay tres juegos de lunas que comparten la misma órbita, o sea que cada una de ellas persigue perpetuamente a las otras dos, girando alrededor de Saturno. Algunas de las lunas de Saturno viajan en el sentido de las manecillas del reloj, mientras que otras en el sentido inverso. ¿Cómo pudieron todas esas lunas originarse por mera casualidad?

11. Como ya notamos antes, la composición química de nuestra luna es completamente diferente a la de la tierra. Los teóricos no pueden explicar esto.

“Para sorpresa de los científicos (después del aterrizaje del Apolo en la Luna), la composición química de las rocas lunares, era distintivamente diferente de la composición de las rocas de la tierra. Esta diferencia implica que la luna se formó bajo condiciones diferentes, y quiere decir, explica el Profesor (A. G. W.) Cameron, que cualquier teoría sobre el origen de los planetas, tendrá ahora que crear a la Luna y a la Tierra de diferente manera”. (J. E. Bishop, “New Theories of Creation” – “Nuevas Teorías de la Creación”, Science Digest 72, Octubre 1972, p. 42).

12. Nuestra Luna es más grande, con relación al planeta que circunda, que cualquier otra luna en nuestro sistema solar. Salga en la noche y obsérvela. Tener tan enorme cuerpo circundando tan cerca de nosotros, sin que caiga sobre la tierra, es sencillamente asombroso, ya que los científicos no pueden mantener sus satélites orbitando la tierra, sin ajustes periódicos, pues sin tales ajustes, sus órbitas decaen y los satélites eventualmente caen y se estrellan. Sin embargo, siglo tras siglo, nuestra Luna mantiene una órbita exquisitamente perfecta alrededor de la tierra.

“La Luna siempre tiende a caer; pero tiene un movimiento lateral propio, que compensa su tendencia a caer, por lo que permanece en una órbita cerrada alrededor de la tierra, jamás cayendo, y jamás alejándose para escapar definitivamente.” (Isaac Asimov’s Book of Facts, 1979, p. 400).

“El movimiento elíptico de la Luna alrededor de la Tierra, se puede dividir en un componente horizontal y uno vertical. El componente vertical es tal que, en el espacio de un segundo, la Luna cae un poquitito más que 1/20 de pulgada (0,127 cm.) hacia la Tierra; pero simultáneamente, también se mueve como 3300 pies (1001 m.), en dirección horizontal, que es lo justamente suficiente para compensar por la caída, y llevarla alrededor de la curvatura de la tierra.” (*Isaac Asimov’s New Guide to Science, 1984, pp. 873 y 874).


7. LAS FUERZAS ELEMENTALES DEL UNIVERSO


1. La Gravedad.  La gravedad es la fuerza más débil en el universo, y sin embargo, se encuentra en perfecto balance. Si la gravedad fuera más fuerte, las estrellas más pequeñas no se podrían formar; si fuera más débil, las estrellas más grandes no se podrían formar, ni podrían existir los elementos pesados. Sólo existirían las estrellas rojas enanas, y éstas iluminarían demasiado débilmente, como para sostener la vida en un planeta.

2 y 3. La Fuerza Nuclear (Fuerte y Débil). La fuerza nuclear es la que mantiene íntegros a los átomos. Si tal fuerza fuera mayor a la actual, no habría hidrógeno, sino sólo helio y elementos pesados; si fuera menor, habría solamente hidrógeno y no habría elementos pesados. Sin hidrógeno y sin los elementos pesados, no podría haber vida. Sin hidrógeno, no podría haber estrellas estables. Si la fuerza nuclear fuera solamente una centésima parte más fuerte o más débil de lo que es ahora, no existiría el carbono, y el carbono es uno de los elementos básicos de todo ser viviente. Un aumento en tal fuerza, de un dos por ciento, eliminaría los protones.

4. La fuerza electromagnéticaBastaría con que fuera discretamente mayor o menor, para que no se pudieran formar los enlaces químicos. Una reducción de esta fuerza en un factor de sólo 1,6, causaría la rápida desintegración de los protones en leptones; y un aumento al triple en la carga electromagnética del electrón, haría imposible la existencia de cualquier otro elemento aparte del hidrógeno. Una merma de dicha fuerza a tres veces menos que la actual, ocasionaría que el más mínimo calor (como el que se detecta en el espacio exterior), destruyera todos los átomos neutros o estables.

Ahora veamos ciertas proporciones:

1. La proporción entre el  Protón y el Neutrón. El protón es una partícula subatómica que se encuentra en el núcleo de todos los átomos, tiene una carga eléctrica positiva que es igual a la carga negativa del electrón; y un neutrón es una partícula subatómica que no tiene carga eléctrica. La masa del neutrón debe exceder la del protón para que puedan existir los elementos estables; pero el neutrón solamente puede exceder la masa del protón por una pequeñísima cantidad: Exactamente dos veces la masa del electrón. Ese punto crítico de balance es solamente uno en miles. Si la proporción entre la masa del protón y la del neutrón variara fuera de esos límites, un caos ocurriría, pues el que fuera menos o fuera más, haría que los átomos se desintegraran o se aglomeraran, y todo se destruiría. Si la masa del protón fuera levemente más grande, el peso extra causaría que el átomo llegara a ser rápidamente inestable, de tal manera que se desintegraría formando un neutrón, un positrón y un neutrino. Así se destruiría el hidrógeno, que es el elemento más abundante en el universo. Seguramente, un Diseñador Maestro, planeó que la masa del protón fuera levemente más pequeña que la del neutrón, pues de otra manera, todo el universo se colapsaría.

2. La proporción entre el Fotón y el Barión. El fotón, cuando es considerado como una minúscula partícula, es el cuanto o unidad básica de luz y de cualquier otra energía radiante y electromagnética. El barión es una partícula subatómica, con peso igual o mayor a la del protón, y esta proporción entre el fotón y el barión, es crucial. Si la proporción fuera mucho mayor, las estrellas y las galaxias no se podrían sostener con base en su atracción gravitacional.

Es imposible que la evolución pudiera producir los delicados balances que hay entre estas fuerzas, puesto que es obvio que fueron planeadas. A pesar de la delicada proporción interna que hay entre cada una de éstas cuatro fuerzas (la de la gravedad, la electromagnética, la fuerza nuclear fuerte y la fuerza nuclear débil) cada una de éstas fuerzas básicas difieren tanto unas de otras, que la más fuerte de ellas, es 10 x 1051 veces más poderosa, que la más débil de ellas; y sin embargo, la complicada matemática necesaria para la teoría del Big Bang, requeriría que ¡todas estas fuerzas básicas fueran iguales, tanto durante como inmediatamente después de la gran explosión! Aquí, los evolucionistas no pueden afirmar que estos delicados balances ocurrieron como resultado de una “selección natural” o por “mutaciones,” pues estamos tratando con las propiedades básicas de la materia, y por lo tanto no hay lugar para que sucediera una “evolución gradual”. Por ejemplo, la proporción actual entre la masa del protón y del neutrón, ha sido siempre igual, ¡tal como fue desde el principio! No ha cambiado ni va cambiar. Desde el principio estuvo correcta y ¡no hubo una segunda oportunidad para error! Lo mismo se puede decir de todos los factores y balances de la materia elemental, y de los principios físicos que los gobiernan.


8. DATOS ADICIONALES


Seis Requisitos Fundamentales de las Teorías de la Evolución Estelar

Es difícil aún pensar en el espacio exterior, ya que ni usted ni yo hemos alguna vez hemos vivido ahí, por lo que consideraremos seis aspectos fundamentales de la teoría de la evolución de la materia y de las estrellas, tal y como ocurren aquí en la tierra. Al hacerlo, podremos apreciar la absoluta necedad de cada uno de estos requisitos de la teoría de la evolución sobre el espacio exterior.

1. Que la nada se transforma a sí misma, en algo. Experimento Uno: Tome un frasco, extráigale cuanto aire y material gaseoso sea posible, y séllelo. Supuestamente, su contenido se debería de transformar en algo más. O bien, vaya a un cuarto vacío y límpielo bien. Saque todos los muebles y hasta el polvo. Selle bien las ventanas y asegure las puertas. Regrese periódicamente para ver lo que pasa. Según esta teoría, el aire dentro del cuarto (y eso que el aíre es algo y no nada), se debería transformar en diferentes tipos de materia, como pájaros, sustancias químicas, hierba, etc. Conclusión: La nada nunca se transforma a sí misma, en algo.

2. Que el gas por sí solo, empieza a girar. Experimento Dos: Estando todas las puertas y ventanas cerradas, y con todo lo de dentro y fuera de la casa uniformemente frío, el aire dentro de la casa debería empezar a girar para posteriormente transformarse en materia sólida. Conclusión: El gas no forma nada, cuando se le deja solo y en un lugar frío.

3. Que el gas puede gravitar hasta hacerse sólido. Experimento Tres: Se supone que el gas se puede condensar a sí mismo hasta hacerse sólido. Le vamos a ayudar: Empiece localizando el tanque de gas propano que tiene en el patio y llénelo hasta el máximo de su capacidad. Esto ayudará a que el gas esté comprimido. Revíselo periódicamente, pues se supone que el contenido se debe solidificar. Finalmente, abra la válvula para ver qué sucede, y se dará cuenta de que todo el gas contenido, va a salir disparado. Conclusión: “La naturaleza rechaza el vacío, tanto como el gas rehúsa ser solidificado.”

4. Que el hidrógeno se transforma en los átomos más pesados. Experimento Cuatro: Por lo general, el hidrógeno en las estrellas solamente se transforma en helio. Pero se dice que cuando una estrella suficientemente grande explota, grandes cantidades de hidrógeno se transforman en elementos más pesados que el helio. Por supuesto que no podemos reproducir este fenómeno en la tierra, puesto que se requiere de la explosión de una estrella grande. Sin embargo, contamos con evidencias del espacio exterior con relación a esto: En el 1054 d.C., la explosión de una estrella produjo la nebulosa Cangrejo, y el análisis del gas de esa nebulosa, reveló la presencia de muy pocas (mínimas) cantidades de elementos pesados. Conclusión: Las infrecuentes explosiones de estrellas supernova, no pudieron haber producido la cantidad de elementos pesados que hoy existen.

5. Que las estrellas se unen (juntan). Experimento Cinco: Hay cientos de millones de sistemas múltiples de estrellas, donde varias estrellas, orbitando unas alrededor de las otras, permanecen cerca las unas de las otras. Usted puede simular esto, usando tres o cuatro imanes o magnetos (los puede localizar en la parte trasera de los televisores desechados como chatarra). Coloque los imanes unos cerca de los otros, e intente con su mano girar uno alrededor de los demás, evitando que los imanes se junten. Los científicos ya saben que la fuerza de gravedad (como la de los imanes), alrededor de una estrella promedio llega hasta una distancia de unos 5 años luz, y también saben que ¡las estrellas múltiples están mucho más cerca las unas de las otras, que los 5 años luz! Así que, al igual que los imanes, deberían de precipitarse hasta unirse, pero se mantienen separadas y girando en órbitas bien definidas. Conclusión: Por mucho cuidado y esfuerzo que invierta en evitarlo, no puede evitar que al acercar unos imanes a otros, éstos se atraigan y junten. Así, es imposible que por puros sucesos al azar, las estrellas se organicen en órbitas, sean cortas o de larga duración. Intente dejar caer un imán cerca de otro, y vea si accidentalmente ¡entra en órbita!

6. Que los sucesos al azar, dan como resultado algo organizadoExperimento Seis: Vaya a la chatarrería local (“deshuesadero” de automóviles desechados), y pida que la cierren por un año. Regrese de vez en cuando y observe si se limpia sola y luego se organiza en ordenadas colecciones de materiales. Conclusión: Los sucesos al azar, nunca son capaces de organizarse a sí mismos, y la materia descontrolada del espacio exterior, jamás podría haberse organizado a sí misma, formando estrellas con sus órbitas, galaxias y sistemas planetarios.

La Edad del Universo

¿Cuál es la edad del universo, según ha cómo ha sido calculada por algunas de las teorías más populares de nuestro tiempo? Aquí está:

Autor
Edad del Universo
Gamow
3 a 5 mil millones de años
Peebles y Wilkinson
7 mil millones de años
Ashford
10 a 15 mil millones de años
Shklovski
70 mil millones de años
Alfven
Billones de años
Hoyle
Tiempo infinito
Evolucionistas después de los 90´s
15 mil millones de años o menos

Ya para finales de los ochentas, los científicos evolucionistas estaban muy de acuerdo en que el universo tenía entre 15 y 20 mil millones de años de edad; pero a principios de los años noventas apareció nueva información, que les obligó a reducir la edad del universo a 15 mil millones de años o menos.

El problema es que la teoría del Big Bang se apoya mucho en la teoría de la velocidad de acuerdo a la desviación hacia el rojo (Redshift), y recientemente se han descubierto cuásares, que según esa teoría de la velocidad, tienen más de 15 mil millones de años de antigüedad, por lo que los evolucionistas están siendo presionados en los dos extremos de su concepto sobre los tiempos en cantidades mayúsculas.

El Simposio de Niza

Ya para principios de los setentas, se habían acumulado tantos datos científicos que desacreditaban los aspectos básicos de las varias cosmologías, que algo se tenía que hacer. En el pasado, se mantenía la esperanza ilusoria de que aunque todas las teorías sobre el origen de la materia y de las estrellas estuvieran en ruinas, siempre había la posibilidad de que alguna mente brillante proporcionara alguna solución. En abril de 1972, las más brillantes mentes en física estelar, química y astronomía, se reunieron para un Simposio en Niza. La declaración de propósito incluía esta observación:

“El Simposio ha servido también para definir las áreas de nuestra ignorancia, en particular, con relación a la hidrodinámica de la nebulosa (los movimiento de las nubes de gas), y con la físico química del ‘proceso de adosamiento’ (cómo se aglomera el gas para formar estrellas y planetas).” (Symposium Statement, citado en R. E. Kofahi y K. L. Segraves, The Creation Explanation, p. 141).

Se discutieron muchos problemas insuperables y parecía que todo lo que los participantes podían hacer era enlistar tales problemas, pues nadie parecía tener respuestas.

“(1) Aún queda por discutir adecuadamente, la detallada fragmentación de la gigantesca nube de la que nacen las protoestrellas. (2) También se cuestionan las consideraciones de la hidrodinámica y estabilidad de la nebulosa protosolar. (3) De suma importancia, es que quedan por definir las cruciales pruebas experimentales que permitirán diferenciar las teorías viables y disponibles. (4) Es particularmente decepcionante que casi no tenemos información útil sobre los procesos específicos que se encuentran activos en el estado sólido de la fase de acreción (aglomeración).” (Review of Nice Symposium, citado en op. Cit., p. 143).

Aquí, en lenguaje sencillo, esta una repetición de las preguntas arriba mencionadas, para las cuáles los científicos no tienen respuesta: (1) ¿Cómo fue que la primera nebulosa se fragmentó  y se transformó en estrellas?  (2) ¿Cómo fue que las nubes de gas empezaron a girar por sí mismas para producir objetos estelares, de tal forma que resolvieron los problemas propios del ímpetu angular? (3) Oigan muchachos: ¡Deberíamos cuando menos, ser capaces de probar experimentalmente alguna de estas teorías! (4) ¿Cómo hizo el gas para aglomerarse y formar sólidos?

H. Reeves, el editor del Reporte Final del Simposio, enumeró siete problemas fundamentales. Él los cita así:

“El sol y los planetas ¿Se originaron a partir de la misma nube interestelar? Si así fue, ¿cómo se separó la materia planetaria del gas solar? ¿Qué tan gigante era la nebulosa? ¿Cómo fue que la nube en desintegración cruzó las barreras térmica y magnética, y la del ímpetu angular? ¿Cuáles eran las condiciones físicas en la nebulosa? ¿Cómo fue el mecanismo de condensación y acreción (aglomeración del gas para formar estrellas, planetas, etc.)? ¿Cómo se formaron los planetas con sus propiedades actuales, y a cierta distancia del sol?” (Ibid).

Si usted consulta un libro científico sobre astronomía, encontrará que las teorías sobre el origen del universo y de las estrellas, se mencionan con gran certeza, mientras se ve bombardeado con dibujos de nubes gaseosas y protoestrellas. Pero si usted asiste a una conferencia a puerta cerrada, como lo fue el Simposio de Niza, encontrará muchas personas preocupadas, con teorías desesperadas que son confrontadas con hechos científicos que las condenan, y una ausencia total de propuestas alternativas. En fin, una atmósfera de frustrante desesperanza por la presencia de ideas no comprobables o improbables, y la ausencia de soluciones o experimentos científicos que alivien la situación.

Los Científicos Hablan de Astronomía.

Vamos a concluir con algunas citas. Usted puede encontrar más en nuestro sitio web.

La primera, hecha por un evolucionista, describe el triste estado evolucionista del universo:

“Nuestro universo tuvo su origen físico como consecuencia de una fluctuación cuántica de algún vacío absoluto preexistente, o de la nada.” (Edward P. Tryon, “What Made the World?” – “Qué Hizo al Mundo?”, in New Scientist, Marzo 8, 1984, p. 16).

Otro científico y astrónomo prominente, que en vez de pasársela leyendo escritos especulativos se pasó el tiempo estudiando las estrellas, dijo:

“El estudio científico del universo sugiere una conclusión que puede resumirse en la declaración de que el universo muestra que fue diseñado por un matemático puro”. (Sir James Jeans, The Mysterious Universe – El Misterioso Universo, p. 140).

Otro astrónomo, en un escrito más reciente, lo expresa así:

“Se ve que una de las características fundamentales de la naturaleza es que las leyes físicas fundamentales, son expresadas en los términos de una teoría matemática de gran belleza y poder, que demanda para poderla entender, de un tipo elevado de matemáticas. Se puede decir que Dios es un experto en matemáticas muy elevadas, o que usó de unas matemáticas muy avanzadas para construir el universo.” (Scientific American, Mayo 1963, p. 53).

El problema es que, aunque los evolucionistas no quieren que el público lo sepa, sus científicos no han podido averiguar cómo es que se originaron las galaxias, las estrellas, y los planetas, pues aunque hay miles de millones de estrellas en el espacio, los expertos no tienen ni la menor idea de cómo se formó, aunque sea una de ellas.

“Un puñado de arena contiene como 10.000 granos, o sea, más que el número de estrellas que nosotros podemos observar en una noche clara; pero el número de estrellas que podemos ver, es sólo una fracción del numero de estrellas que hay en el espacio. El cosmos es abundante, sin medida, y el número total de las estrellas en el universo es mayor al de todos los granos de arena, de todas las playas del planeta tierra”. (Carl Sagan, Cosmos, 1980).

“Lo que podemos ver cuando nos asomamos a los confines del universo, contiene unas cien billones de galaxias y cada una de estas galaxias, contiene otros cien billones de estrellas. Esto es 1022 estrellas en total. La silenciosa vergüenza de los astrofísicos modernos, es que no sabemos ni siquiera cómo una de todas estas estrellas, logró formarse(Martin Harwit, “Book Reviews,” Science, Marzo 1986, pp. 1201-1202).

“Cómo explicar la existencia de las galaxias, ha llegado a ser uno de los problemas más espinosos en la cosmología. Con todo derecho, simplemente no deberían estar allí; pero allí están, y es difícil describir el grado de frustración que este simple hecho le causa a los científicos.” (James Trefil, Dark Side of the Universe – El Lado Oscuro del Universo, 1988, p. 55).

“Si no existieran, sería fácil comprobar porqué no habría estrellas.” (G. R. Burbidge, citado por R. L. Sears y Robert R. Brownlee; eds: L. H. Aller y D. McLaughlin. Stellar Structures – Estructuras Estelares. 1963, p. 577).

“Si tuviéramos una teoría confiable sobre el origen de los planetas, y si supiéramos de un mecanismo compatible con las leyes de la física que nos permitiera entender cómo es que se formaron, entonces obviamente podríamos usarlo para calcular la probabilidad de que otras estrellas tuvieran planetas acompañantes. Sin embargo, a pesar del gran número de hipótesis propuestas, todavía no existe tal teoría.” (R. A. Lyttleton, Mysteries of the Solar System – Misterios del Sistema Solar. 1968, p. 4).

“Yo sospecho que el sol tiene 4,5 mil millones de años de edad. Sin embargo, dado los nuevos e inesperados hallazgos en contra, y que se requiere de tiempo para hacer frenéticos cálculos y reajustes teóricos, sospecho que podríamos vivir aceptando los cálculos propuestos por del obispo Ussher, para la edad de la tierra y del sol (4004 a.C.). No creo que tengamos mucho en astronomía, en cuanto a evidencia observable, para pugnar contra eso”. (John Eddy, Geotimes. 1978).

Es por razones como las mencionadas arriba, que muchos científicos están cambiando y aceptando, la única otra causa de la existencia de las estrellas, galaxias y planetas.

“Al igual que la mayoría de los científicos, incluyendo a Einstein, tengo una creencia casi religiosa en un orden básico y subyacente, una creencia de que las fuerzas naturales son sólo manifestaciones de algo más profundo.” (William Kaufmann, “Luminous Reputations” – Las Reputaciones Luminosas, in Science Digest, Vol. 89, No. 1. 1981, p. 8).

“Aunque los detalles difieran, los elementos esenciales en los relatos astronómico y bíblico del Génesis, son los mismos: Que la cadena de eventos que llevaron hasta la aparición del hombre, comenzaron drástica y súbitamente, en un momento definido en el tiempo, y con un destello de luz y energía. Para un científico que ha vivido por su fe y en el poder de la razón, el relato termina como una pesadilla, pues después de escalar la montaña de la ignorancia, cuando está a punto de conquistar la cúspide más alta y mientras se impulsa sobre la última roca, se encuentra con una banda de teólogos que lo saludan, y que por siglos han estado ahí” (Robert Jastrow, God and the Astronomers – Dios y los Astrónomos. 1978 [uno de los más renombrados astrónomos del siglo XX]).

“Todo apunta, con fuerza arrolladora, hacia uno o varios eventos de creación, bien definidos y sucedidos en un tiempo o tiempos, que no son infinitamente remotos” (Sir James Jeans, Eos or The Wider Aspectos of Cosmogeny, p. 35).

Isaac Newton, considerado uno de los dos más grandes científicos de los últimos 500 años, comprendió claramente la trascendencia de la mecánica celestial y el sofisticado diseño de las maravillas del cielo.

“Un día, mientras Newton estaba leyendo un libro en su estudio, teniendo su telescopio colocado cerca de él, en una gran mesa, un amigo con puntos de vista diferentes, entró, y siendo que también era un científico, de un sólo vistazo reconoció lo que estaba delante de su vista. Al acercarse, lentamente empezó a darle vueltas a la manivela y con admiración evidente, contempló como los cuerpos celestes representados ahí, se movían cada uno en su propia órbita y de acuerdo con su velocidad relativa.

Alejándose un poco, exclamó (refiriéndose al telescopio): -“¡Oh! ¡Qué cosa tan exquisita es esta! ¿Quien la hizo?”- A lo que Newton, sin levantar los ojos del libro que estaba leyendo, contestó: -“¡Nadie!”-

Su amigo, volviéndose rápidamente hacia Newton, le dijo: -“Evidentemente no entendiste mi pregunta. Yo te pregunte: ¿quién  hizo esto?”- Levantando esta vez los ojos, Newton con solemnidad, le volvió a decir que “nadie” lo había hecho, y que el aparato tal y como estaba formado, apareció de repente.

El sorprendido hombre replicó algo molesto: -“¡Debes creer que soy un tonto! ¡Por supuesto que alguien lo hizo, y además, sé que es un genio, por lo que me gustaría saber quién es él!”-

Poniendo su libro a un lado, Newton se levantó y le dijo: -“Esta cosa no es sino una pobre imitación de un sistema mucho más grandioso, cuyas leyes tú conoces, y he aquí, que aunque no he podido convencerte que este simple juguete que está frente a ti, no tiene ni diseñador ni creador, tú sin embargo, ¡profesas creer que el gran original del cual este diseño fue tomado, con sus más grandiosos y complicados movimientos, se formó sin la intervención de un diseñador ni creador! Ahora dime ¿por qué clase de razonamiento has llegado a tal conclusión?”- (The Minnesota Technology, Octubre 1957).

“No conozco ninguna razón (por la que los planetas se mueven) que no sea porque el Autor así lo creyó conveniente.” (Isaac Newton, Four Letters to Richard Bentley, in Milton K. Munitz. ed., Theories of the Universe. 1957, p. 212).